Los dichos de Ben Bernanke, máxima autoridad de la Fed, sobre el posible retiro del estímulo monetario en Estados Unidos, antes del cierre del 2013, dejó en entredicho a los mercados, generando el temor de quienes por mucho tiempo se vieron beneficiados con la medida.

De la misma forma en la que los mercados predijeron un desastre con el exceso de liquidez global hace algunos años, ahora están quejándose de su posible retiro por parte de la Reserva Federal estadounidense. "Es indudable que habrá efectos para los mercados emergentes, particularmente en términos de salidas de capital, pero nada que se asemeje a un desastre", dice Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s Analytics.

La región se convirtió en uno de los destinos predilectos del exceso de liquidez global, pero no generó el desastre que algunos anticiparon. Dado que se espera que la eliminación del estímulo monetario en Estados Unidos, se presente de manera gradual, básicamente a través de una reducción en las compras de activos por parte de la Fed, el impacto sobre América Latina también será gradual.

"Existen razones para considerar que las salidas de capital de la región no se presentarán como una estampida en el momento en el que la Fed comience el cambio de postura", afirma el experto de Moody’s. Incluso cuando la Fed empiece a normalizar las tasas de interés –lo cual parece que no sucederá antes de 2014– los flujos de capital regresarán gradualmente a Estados Unidos, precisamente porque no se espera que los diferenciales de tasas de interés disminuyan de manera estrepitosa o en un plazo muy corto, agregó el experto.

En este sentido, las salidas de capital tendrán un impacto sobre la región, pero nada como la "tormenta perfecta" que algunos anticipan. "Los países que serán más sensibles a los retiros de capital, serán aquellos que fueron el destino principal del exceso de liquidez, a menos que sus autoridades intenten sincronizar sus condiciones monetarias con la política estadounidense para mantener los diferenciales de tasas", enfatiza el economista de Moody’s.

Sin embargo, independientemente de la solidez del sistema bancario de la región, "los países más afectados serán aquellos que no tomaron medidas prudenciales ante el exceso de liquidez al no acumular suficientes reservas internacionales para enfrentar las salidas de capital que naturalmente se tendrán que dar en el futuro cercano", dice Coutiño. Es decir, aquellos paises que disfrutaron de la liquidez y del fortalecimiento de sus monedas, ahora tendrán que pagar las consecuencias del retiro de capitales y el desplome de sus monedas.