Caracas. ''La devaluación contribuirá a mejorar las finanzas del gobierno durante 2010, pues generará el doble de bolívares por cada dólar de exportación de petróleo (los ingresos petroleros se considerarán a la paridad de 4.3 bolívares por dólar). El aspecto negativo de la medida se centra en que la devaluación generará inflación (que ya es la más alta de América Latina), dañando con ello a los consumidores'', concluye un informe realizado por Moody's Economy.com.

El análisis realizado por el economista para América Latina, Juan Pablo Fuentes, agrega que ''en términos netos, la devaluación prolongará la recesión actual hasta muy pasada la segunda mitad del año''.

''El gobierno venezolano por fin decidió devaluar su divisa después de meses de resistencia. Con esta medida, el gobierno está implementando un sistema dual de tipo de cambio, con una paridad para importación de bienes básicos (como medicamentos y algunos alimentos), y una segunda paridad para los bienes y servicios restantes. El tipo de cambio para el primer caso se estableció en 2.6 bolívares por dólar. Es probable que esta paridad abarque inicialmente cerca de 30% de las importaciones totales. El segundo tipo de cambio se fijó en 4.3 bolívares por dólar, lo que representa una devaluación de 50% en comparación con el tipo de cambio anterior, que ascendía a 2.15 bolívares por dólar'', añade Fuentes.

El experto hace hincapié en que la medida tomada por la administración de Chávez ya se hacía esperar, ''cabe recordar que el tipo de cambio oficial se fijó en 2.15 bolívares por dólar desde febrero de 2005. Entre ese entonces y diciembre de 2009, los precios en Venezuela han aumentado 162%, llevando a una sobrevaluación masiva de la moneda. Esta sobrevaluación hizo casi imposible producir cualquier cosa en el país''.

''Por desgracia, la devaluación no corregirá el problema de largo plazo ante la resistencia del gobierno para complementarlo con otras medidas dirigidas a estimular la inversión privada. Por el contrario, el gobierno sigue radicalizando su política intervencionista. Así, ni siquiera una paridad más competitiva motivará las inversiones de las empresas'', advierte Mood's Economy.com.

En el corto plazo, la devaluación ofrece al gobierno un incremento claro de los ingresos nominales, lo que reducirá a la mitad su déficit fiscal proyectado para 2010 de 7% del PIB, a cerca de 3%.

''Este fue probablemente el elemento que terminó por decidir la aplicación de la medida en este momento. El gobierno se enfrenta a un año crucial, con elecciones legislativas en septiembre. Asimismo, se espera que el gobierno utilice el auge que traerá la devaluación para aumentar notablemente su gasto. No obstante, los beneficios tendrán una corta vida. La inflación se duplicará de cerca de 30% en la actualidad, a alrededor de 60% hacia finales de año. En la mayoría de los casos los precios de los bienes importados se duplicarán. Si el gobierno intenta mantener los precios bajo control surgirán rápidamente serios problemas de escasez de oferta. El aumento definitivo de la inflación dependerá de cuántas transacciones de importación se realicen con cada tipo de cambio específico'', finaliza el informe.