Nueva York. Se espera que América Latina salga de la crisis económica global sin haber sufrido un impacto considerable en sus principales indicadores de deuda y que las necesidades de financiamiento de estos países -déficits del gobierno central más amortizaciones- promediarán alrededor del 8% del PIB este año.

Así lo indica un nuevo reporte de Moody’s Investors Service, que prevé que las necesidades de financiamiento  estarán cerca de los US$350.000 millones para un grupo de países que representan más del 90% del PIB de América Latina.

“Las cargas de deuda en la región, que, en promedio, se han reducido desde 2002, experimentaron un modesto incremento debido a la crisis, pero no lo suficientemente fuerte como para revertir la tendencia positiva”. indicó Gabriel Torres, vicepresidente de Moody's y autor del reporte.

Y agregó que que las finanzas gubernamentales se han visto impulsadas por una mayor capacidad para fondearlas localmente y en su propia moneda. “La deuda en moneda extranjera sigue siendo alta, pero se ha reducido en años recientes”.

Según el reporte muchas de las preocupaciones históricas en cuestiones de deuda en América Latina, incluyendo el monto y composición de la deuda, parecen estar disipándose. Esto ya que antes de esta crisis existía cierta preocupación de que la mejoría en las cifras fiscales de la región era simplemente el resultado de un fuerte crecimiento, y que podrían explotar los déficits durante una crisis.

Sin embargo, “los déficits sí incrementaron durante la peor parte de la crisis, pero la mediana del déficit fiscal de la región se incrementó únicamente a 3% del PIB en 2009, y esperamos que baje en 2010. Adicionalmente, los sólidos sistemas financieros significaron que no había necesidad de hacer rescates masivos”, precisó el experto.

Aunque la mediana del indicador deuda a PIB incrementó casi 30 puntos porcentuales durante la crisis entre países industriales avanzados, y más de 20 puntos entre países europeos en desarrollo, las cifras de países en América Latina apenas si se movieron, incrementando únicamente 4 puntos entre 2007 y 2010.

Moody’s considera que existe poco riesgo de que las preocupaciones de deuda en Europa tengan un efecto de contagio en América Latina. Las tasas de interés han permanecido estables y los mercados locales están proporcionando más fondeo que nunca antes, lo cual reduce la vulnerabilidad ante choques externos.

Para este año, continuó Torres, Jamaica tiene las mayores necesidades de financiamiento como porcentaje del PIB, seguida de Brasil y México, aunque éstos últimos gozan de un mayor grado de flexibilidad financiera y de amplio acceso al mercado.

Entre los principales países de la región, Argentina y Ecuador son los que tienen el mayor riesgo de refinanciamiento debido a su falta de acceso a los mercados externos.