El Gobierno de Nicaragua pagará una deuda de US$600 millones al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) a partir del próximo año, afirmó el asesor económico de la Presidencia, Bayardo Arce.

"La decisión de asumir y formalizar la deuda histórica que tiene el Gobierno de Nicaragua con el INSS (es) comenzar a honrarla a partir del año 2014", dijo Arce, durante un seminario sobre crecimiento y productividad, organizado por el Banco Central de Nicaragua (BCN).

El anuncio ya lo había dado a conocer el presidente Daniel Ortega el pasado miércoles, en una reunión con el empresariado nicaragüense, aunque sin fecha.

Tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI) como el Gobierno de Nicaragua aseguraron en agosto pasado que el INSS quebrará dentro de diez años si no se aplica una reforma para capitalizarlo.

Arce se negó a hablar sobre los pormenores del pago de la deuda, limitándose a decir que la misma empezó a crecer en 1957, tres años después de que el INSS fue creado.

El pago de la deuda gubernamental con el INSS, que pertenece al Estado, podría ser incluido en la reforma a la ley de seguridad social, que será discutida una vez que pasen las fiestas patrias, en la tercera semana de septiembre, afirmó el funcionario.

Las negociaciones sobre dicha reforma no han iniciado, pero ya están de acuerdo las partes que las discutirán: el gobierno, los empresarios y trabajadores.

"Ya hay acuerdos de que no se suba la edad de jubilación (60 años), el pago de la deuda del gobierno con el INSS y la pensión reducida, que ya está", aseguró, por su parte, el dirigente de la Central Sandinista de Trabajadores José Benito Escobar, (CST), Luis Barbosa, a periodistas.

Arce mencionó que hay acuerdo en que no se aumentará el número de semanas cotizadas (750) y que el aumento del monto de cotización tendrá que ser dividido entre las tres partes que negociarán.

El gobierno anunció este jueves que en septiembre desembolsará US$1,16 millones para pagar la pensión reducida de vejez a 18.000 ex trabajadores.