París. El presidente del grupo de ministros de Finanzas de la zona euro, Jean-Claude Juncker, desestimó este domingo temores de que Hungría afronte una crisis de deuda similar a la de Grecia, y dijo que el actual nivel del euro no lo preocupa.

Los temores por una crisis de deuda en Hungría derrumbaron al euro a mínimos de cuatro años frente al dólar el viernes y reavivaron la inquietud ante la posibilidad de que más naciones del este de Europa revelen problemas financieros.

"La situación en Hungría no me preocupa", declaró Juncker, jefe el Eurogrupo y quien encabeza las reuniones mensuales de los ministros de Finanzas de la zona euro, en una entrevista a TV5 Monde y Radio France Inter que será transmitida más tarde el domingo.

El gobierno húngaro dijo el sábado que apuntaba a cumplir su déficit presupuestario de este año y afirmó que los rumores de una crisis de deuda eran "exagerados".

Juncker, que también es primer ministro de Luxemburgo, dijo que no se sentía preocupado por el actual nivel del euro, aunque admitió que había sido tomado por sorpresa por la velocidad a la cual cayó recientemente la divisa.

Respaldó los llamados de políticos europeos para que Europa tenga su propia agencia de calificaciones, tras las críticas contra estas entidades por su rol en la crisis de crédito global.

Juncker consideró además que la moneda de China, el yuan, está devaluada, replicando críticas similares hacia la política monetaria de Pekín que han expresado otros políticos.

Las políticas monetarias chinas no fueron tratadas específicamente en el comunicado de una reunión del Grupo de los 20 el sábado, pero el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, y el Fondo Monetario Internacional mantuvieron la presión por un yuan más alto.

El 3 de junio, Juncker dijo que las medidas tomadas por los miembros de la zona euro para lidiar con crisis de deuda serían suficientes si los mercados los entendían y los Gobiernos acataban con seriedad las condiciones bajo las cuales se les entregó la ayuda.