Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lanzó este martes planes de creación de empleo para los ciudadanos cansados de la recesión, mientras sus asesores instaron al Congreso a tomar mayores medidas para frenar el déficit presupuestario récord.

Pese a que dio a conocer un plan de US$30.000 millones para impulsar préstamos a las pequeñas empresas, Obama reconoció la necesidad de moderación, advirtiendo que el déficit récord podría poner en peligro la recuperación económica.

"Estos déficits no sólo serán una carga para nuestros hijos y nietos en décadas a partir de ahora. Ellos podrían dañar nuestro mercados ahora, podrían elevar nuestras tasas de interés ahora, podrían poner en peligro nuestra recuperación ahora", dijo Obama en un evento en New Hampshire.

Los mensajes divergentes subrayaron el desafío que enfrenta Obama mientras promueve el presupuesto de 3.800 millones de dólares que propuso este lunes, que combina la creación de empleo a corto plazo con medidas de austeridad de largo plazo para desviar una potencial crisis de deuda.

Pero inclusive los compañeros demócratas de Obama, preocupados por temores sobre la economía que podrían amenazar su mayoría en el Congreso en las elecciones de noviembre, pusieron en duda si el presupuesto conseguiría ambas metas.

Obama propuso utilizar dinero del impopular programa de rescate a Wall Street para un fondo de préstamos para pequeñas empresas, parte de un paquete de US$100.000 millones en el proyecto de presupuesto destinado a reducir la tasa de desempleo de 10%.

Los demócratas esperan bajar la tasa de desempleo antes de las elecciones, cuando los enojados votantes podrían minar sus márgenes en ambas cámaras.

Críticas de la oposición republicana. El senador republicano de New Hampshire, Judd Gregg, aplastó la idea del crédito a las pequeñas empresas en una contenciosa audiencia en el Capitolio, demandando que el dinero sea usado en cambio en reducir los déficits récord en el presupuesto.

"Se ha convertido en una alcancía que se suma a nuestro déficit, se suma a nuestra deuda y se coloca en las espaldas de nuestros hijos", le dijo Gregg a Peter Orszag, el personero superior del presupuesto de la Casa Blanca.

El gobierno de Obama está preparado para imponer comisiones a las firmas financieras durante el tiempo que sea necesario para asegurarse que cada centavo en el rescate a los bancos sea pagado, dijo a la Comisión de Finanzas del Senado, el secretario del Tesoro, Timothy Geithner.

El asesor económico de la Casa Blanca, Paul Volcker, instó a los legisladores a frenar el comercio riesgoso de los grandes bancos para evitar que se conviertan en "muy grandes para quebrar".

La casa Blanca proyecta que el déficit para el año fiscal que finaliza el 30 de septiembre, sumará 10% del Producto Interno Bruto, el mayor nivel desde la Segunda Guerra Mundial.

El déficit caerá a 3,9% para 2014, según la Casa Blanca, aún por sobre el 3% del PIB que los economistas consideran sustentable.

Orszag dijo que el Congreso debería hacer dos cosas para cerrar la brecha: aprobar la reforma de la salud y cooperar con una comisión bipartidista propuesta para reducir el déficit.

Ambas podrían ser difíciles. El Senado y la cámara baja han aprobado proyectos de reforma de salud que la Casa Blanca cree pondría los altos costos médicos bajo control

Pero la legislación se ha estancado después de que los demócratas perdieron su mayoría en el Senado en la elección de Massachusetts el mes pasado.