Ciudad de Panamá. Mientras los inversores se preocupan por la credibilidad de la deuda soberana en todo el mundo, la pequeña Panamá podría ganar pronto una calificación de grado de inversión como reconocimiento a sus años de rápido crecimiento económico y su ajuste presupuestario.

La nación centroamericana de 3.4 millones de habitantes, que obtiene efectivo de su transitado canal interoceánico, está en la mesa para una posible mejora en su calificación de las tres más importantes agencias de riesgo crediticio.

La medida significaría para Panamá entrar al club de países latinoamericanos con grado de inversión: Chile, México, Brasil y Perú.

Los inversores están apostando por la mejoría, mientras una de las agencias dice que la revisión de la deuda podría concluirse en mayo. En los últimos dos meses, la diferencia de costos entre los seguros contra incumplimiento de Panamá y Brasil se ha reducido a niveles récord.

"Ellos van a alcanzar el grado de inversión", dijo Boris Segura, economista senior de RBS para Latinoamérica en Stamford, Connecticut.

Panamá, una estrecha franja de tierra que separa al océano Pacífico del Atlántico, emergió como uno de los más grandes ganadores del comercio global en la última década.

Cerca del 4.0% de los flujos de comercio internacional pasan por el Canal de Panamá, y el país también envía mercancías por ferrocarril de costa a costa.

Los flujos de mercancías ayudaron a Panamá a crecer a un promedio anual del 8.0% entre el 2000 y el 2009 -el mejor desempeño en América Latina-. Panamá incluso creció durante la recesión, y un proyecto de US$5.250 millones para ampliar el Canal presagia la expansión futura de su economía.

"La ventajosa posición geográfica de Panamá solamente puede mejorar", dijo Enrique Alvarez, economista de IDEAglobal, aunque reconoció que el país sufriría si el comercio internacional se vuelve más proteccionista.

Panamá "podría convertirse en un centro logístico para las Américas, y los efectos serían importantes", dijo Alessandra Alecci, analista de Moody's, quien agregó que la revisión de la agencia para una mejora en la calificación de Panamá se daría hacia mayo.

El vigoroso sector bancario de Panamá -famoso por su discreción en depósitos internacionales-, también está ayudando al país financiando el ague en la construcción, aunque Estados Unidos alega que parte de los recursos provienen de los carteles mexicanos y colombianos de la droga.

Prudencia fiscal. Países como Grecia y Portugal están en riesgo de una baja en sus calificaciones por sus onerosos déficit presupuestales. El año pasado, a México le recortaron su calificación por la falta de una profunda reforma fiscal que impulse su economía en medio de la caída de sus ingresos petroleros.

Pero Panamá -que fue gobernada por una dictadura militar desde finales de la década de 1960 hasta la invasión de Estados Unidos en 1989- ha mantenido los préstamos del Gobierno bajo control en años recientes.

El mes pasado, Moody's colocó la calificación de Ba1 de Panamá -un escalón abajo del grado de inversión- en revisión para un alza, argumentando una alta tasa de crecimiento del país y su mejor posición fiscal.

En noviembre, también Standard & Poor's dijo que la calificación de BB+ de Panamá podría subir un nivel a grado de inversión, mientras que Fitch emitió una opinión similar desde el 2008 sobre la deuda del país centroamericano.

El Congreso de Panamá comenzó a pasar importantes reformas fiscales en el 2005, que incluyen limites al déficit.

Después de un déficit equivalente al 4.9% en el 2004, Panamá registró superávit entre el 2006 y el 2008. El año pasado, cuando el crecimiento se desaceleró, entró en números rojos a un 1 por ciento del PIB.

"En muchas de estas métricas de deuda, Panamá ha convergido en la categoría de grado de inversión", dijo Alecci de Moody's.

El presidente Ricardo Martinelli ha hecho una prioridad el conseguir el grado de inversión y ha pedido al Congreso elevar los impuestos en las próximas semanas.

Las agencias todavía siguen preocupadas por la deuda de Panamá, mientras Martinelli planea gasta unos US$13.000 millones en infraestructura antes de dejar el cargo en el 2014. "Esa es realmente la principal debilidad", dijo Theresa Paiz-Fredel, directora senior de Fitch Ratings.

El rendimiento de los bonos a largo plazo de Panamá se negociaban arriba de los bonos brasileños similares. Alvarez dijo que el diferencial podría estrecharse tras la esperada mejoría en la calificación.

Los inversionistas pagan ahora US$124.800 por un año de seguro contra un posible incumplimiento panameño, comparado con los US$114.560 por los contratos de la deuda brasileña, según datos de Markit.