Asunción, EFE. El canciller paraguayo, Eladio Loizaga dijo que Paraguay sostendrá ante Mercosur la misma posición que defendió en la Unasur de pedir que se analicen todas las decisiones adoptadas durante el año y dos meses en que estuvo suspendido.

Loizaga habló de la participación del presidente Horacio Cartes en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que se celebró el viernes de la semana pasada en Surinam y que marcó el regreso de Paraguay a ese organismo regional.

El canciller resaltó la inclusión en la "Declaración de Paramaribo" de un párrafo que expresa el derecho de Paraguay a analizar todas las decisiones adoptadas en Unasur durante su ausencia, motivada por la suspensión decidida por los otros once miembros a raíz de la destitución del entonces presidente Fernando Lugo en un juicio parlamentario en junio de 2012.

Respecto a la reunión celebrada en Paramaribo por Cartes y su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, en presencia de la mandataria brasileña, Dilma Rousseff, señaló que solo hablaron de la relación bilateral y no del Mercosur, del que Paraguay también fue suspendido en junio de 2012.

Cartes conversó con Maduro sobre "el relanzamiento y la normalización" de "las relaciones diplomáticas en un futuro", según Loizaga.

"Ambas cosas (Mercosur y las relaciones con Venezuela) corren por cuerda separada, y en eso estamos trabajando con otros cancilleres, y oportunamente vamos a ir adelante. El diálogo, seguiremos apostando a eso, es más, hay una amplia predisposición de todos los estados miembros, tanto de la Unasur como el Mercosur para ir avanzando en ésto", sostuvo el canciller paraguayo.

Respecto a Mercosur el canciller señaló que "no hay reingreso porque el Paraguay nunca abandonó, nunca salió del Mercosur, Paraguay es miembro fundador y sigue como tal en la recuperación de los derechos que al Paraguay le correspondió desde el inicio del Tratado del Mercosur", añadió Loizaga.

Casi inmediatamente después de haber suspendido a Paraguay del Mercosur, Argentina, Brasil y Uruguay, los otros tres miembros fundadores, incorporaron a Venezuela al bloque, una adhesión que estaba trabada desde hacía años por el Congreso paraguayo.

El tratado constitutivo del Mercosur establece que la entrada de un país al bloque debe se ratificada por los cuatro fundadores.

Paraguay y Venezuela retiraron a sus respectivos embajadores a raíz de la crisis por la destitución de Lugo y de que el Gobierno venezolano no reconociera al gobierno de Federico Franco, que lo sucedió en la Presidencia paraguaya.