Las remesas familiares sufrieron una caída del 11% al primer trimestre del año. Se destacan las bajas desde los Estados Unidos, Argentina y Brasil. Mientras que los envíos de dinero desde España ya registran una desaceleración en comparación a otros periodos.

Según los datos, a marzo de este año los compatriotas residentes en distintas partes del mundo remesaron a sus familiares unos US$110 millones, mientras que el año pasado habían enviado US$124 millones en el mismo periodo.

La caída más importante en los envíos de dinero se registró desde los Estados Unidos, con una baja del 37% respecto al primer trimestre del 2012. Desde ese sector, los compatriotas enviaron al país a marzo de este año, US$ 28 millones, frente a US$43 millones del año pasado. Esta baja está relacionada a un problema de empleo en el país norteamericano, que afecta a cientos de compatriotas.

Las remesas de connacionales desde este sector son una de las más importantes y tiene una participación del 25% sobre el total.

Devaluación del peso. Por otro lado, la devaluación del peso argentino también impactó en los envíos que hicieron los compatriotas residentes en este país, al tercer mes del año, con una merma del 31% respecto a marzo del año pasado. El peso se ha devaluado alrededor del 30% frente a la moneda nacional, lo que implica que los pesos argentinos que son enviados por los compatriotas a sus familiares valen mucho menos al cambiarlos en guaraníes o dólares. Se estima que cerca de un millón de paraguayos residen en la país vecino.

Por otra parte, también se observa una marcada desaceleración en los envíos de compatriotas desde España. Según los datos del Banco Central a marzo de este año, los compatriotas enviaron desde este sector US$73 millones, 7% más que en marzo del año pasado cuando remesaron US$ 66 millones. En dicho periodo, las remesas desde España venían creciendo entre el 50% y 60%.