El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, afirmó que si la reforma energética es aprobada por el Congreso, "enviará al mundo una señal inequívoca de la modernidad y apertura de México en la economía del siglo XXI".

En un acto ante empresarios turísticos donde anunció inversiones por US$8.631 millones para los próximos dos años en ese sector, el mandatario defendió el carácter transformador de su iniciativa energética y el elevado impacto que tendría en la economía.

"Esta proyección internacional (positiva, consecuencia de aprobar la reforma) sin duda incrementará el flujo de turistas y de inversiones, tanto nacionales como extranjeras, potenciando con ello nuestra vocación turística nacional", afirmó.

La iniciativa oficial prevé cambiar dos artículos de la Constitución para hacer más atractivo el sector a la iniciativa privada y permitirle que participe en su modernización, a través de contratos de utilidad compartida para explorar y extraer crudo y gas sobre todo en los campos que requieren más tecnología.

El izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el conservador Partido de Acción Nacional (PAN) también presentaron sus propias propuestas de reforma, las cuales deberán ser analizadas por el Congreso a partir de septiembre.

Peña Nieto explicó que su reforma, que tiene algunas coincidencias con los planteamientos de la oposición, "generará beneficios concretos para el turismo", pero "también los traerá a prácticamente todas las actividades productivas del país".

"Con la reforma energética, los empresarios (...) contarán con insumos esenciales, como gas y electricidad, en mayor cantidad y a mejores precios", indicó.

Otro potencial beneficio de la modernización energética es que "contribuirá a posicionar a México como un país comprometido con el ambiente, toda vez que fomenta la generación de electricidad a partir de fuentes más limpias de energía".

Por su parte, el presidente del Consejo Nacional de Empresarios Turísticos (CNET), Pablo Azcárraga, dijo que las inversiones previstas en los próximos años se concretarán a través de 176 proyectos repartidos en 27 destinos y generarán 28.000 empleos directos y 78.000 indirectos.

Ello permitirá aumentar la oferta de habitaciones de hotel y de tiempos compartidos en 33.000 habitaciones respecto al nivel actual en todo México.

La secretaria de Turismo, Claudia Ruiz Massieu, recordó que la actividad del sector creció un 2,1 % en el primer trimestre de 2013 respecto al mismo período del año pasado, con lo que alcanzó el mejor resultado "de los últimos diez años".

México recibió en 2012 a 23 millones de visitantes internacionales, registró 178 millones de turistas nacionales, y generó unos ingresos superiores a los 11.000 millones de dólares.

El turismo representa actualmente cerca del 9% del producto interior bruto (PIB), da empleos directos a 2,5 millones de personas, y es el tercer receptor de divisas de México después de los ingresos petroleros y de las remesas.