El denominado plan Siete Zonas, con el cual el gobierno piensa mejorar la convivencia entre los vecinos y bajar los índices de criminalidad en barrios conflictivos de Montevideo y Canelones, tendrá un costo de US$34 millones, según lo reveló el ministro Eduardo Bonomi (Interior) en una charla que brindó en el Centro de Altos Estudios Nacionales (Calen) del Ministerio de Defensa.

El jerarca afirmó que la seguridad “no es solo una tarea del Ministerio del Interior” sino que debe ser abordada desde distintas ópticas porque hay “aspectos sociales y culturales” involucrados. “Los delincuentes los aporta la sociedad”, afirmó Bonomi, quien dijo que la estrategia del plan Siete Zonas, que “es un plan piloto”, será evaluada en el próximo gobierno.

La idea del proyecto es combinar políticas de seguridad y sociales, “pero no cualquier política social sino las que apuntan a bajar la inseguridad”, explicó el ministro.

En el plan Siete Zonas están involucrados los ministerios del Interior, de Turismo y Deporte, de Vivienda y Ordenamiento Territorial y el de Desarrollo Social, además de programas como Uruguay Crece Contigo y las intendencias de Montevideo y de Canelones.

Los barrios involucrados donde se trata de mejorar las condiciones de vida son: Marconi, Tres Ombúes, Chacarita de los Padres, Ituzaingó, Villa Manuela en Barros Blancos y Vista Linda y Obelisco. Estos dos últimos son de Las Piedras. En total serán atendidas 32 mil personas de las cuales la mitad tienen menos de 29 años y todos viven en condiciones de pobreza, y además el narcotráfico se infiltró. El Ministerio del Interior entiende que en algunos de esos barrios existe un proceso de feudalización. Incluso se detectó que narcotraficantes pagan tarifas de la luz eléctirca y agua potable a vecinos, a cambio de colaboración como ser que les avisan cuando entran patrulleros al barrio.

Bonomi dijo en el Calen, que en el Marconi “habrá realojos” de vecinos a casas que construirá el Ministerio de Vivienda. Una de las medidas, según supo el Observador de gestores del plan, será “emblemática”: la apertura de una calle de ese barrio con lo cual se piensa romper su aislamiento.

Por otra parte, se colocarán más focos en la vía pública, habrá una gran plaza de convivencia al estilo de la plaza Líber Seregni de Tres Cruces pero mejorada, se mudará la seccional 17ª y aumentará la vigilancia con policía comunitaria en los siete barrios.

Para el Ministerio del Interior la criminalidad avanzó desde mediados de la década de 1990 y luego tuvo otro salto con la crisis del año 2002 cuando miles de uruguayos perdieron el empleo, había 40% de informalismo en la economía y cayeron los salarios. A esa situación se sumó la introducción de la pasta base. “Mucha gente se pasó al mundo del delito, hicieron otras amistades, contactos, formaron fidelidades y compromisos de los que es difícil salirse”, dijo Bonomi. Tres años después, la crisis económica fue superada, pero la brecha social siguió abierta. “No es automático que mejore la economía y baje el delito”, explicó el ministro.

El plan Siete Zonas fue una de las 15 medidas que lanzó el gobierno en julio de 2012 para mejorar la seguridad.