Lisboa. Presionado por los mercados financieros y por la Unión Europea para reducir su déficit público, el gobierno de Portugal anunció este lunes nuevos recortes presupuestarios que incluyen un plan de privatización, congelación  en los salarios del sector público y subidas de impuestos para las rentas altas.

La iniciativa se basa principalmente en recortar el gasto público, que representa más de la mitad de los esfuerzos para reducir el saldo negativo, desde 9,3% del PIB registrado en 2009 a 2,8% en 2013.

El nuevo paquete de recortes del gobierno llega una semana después de que Grecia adoptara medidas similares, cuya crisis de deuda ha amenazado a los mercados de crédito de la eurozona e incluso al euro.

Los mercados financieros ven en el enorme déficit de Portugal otra posible carga de deuda soberana para la región.

Los salarios de los funcionarios portugueses se congelarán hasta 100 millones de euros al año, lo que reducirá el gasto en sueldos hasta el 10% del PIB en 2013 respecto del 13% en 2008.

Para incrementar los ingresos, el gobierno tiene previsto suprimir varias deducciones fiscales, aumentar el impuesto para las rentas superiores a 150.000 euros al año al 45% hasta 2013 e imponer peajes en ciertas autopistas.

El gobierno ampliará su programa de privatizaciones y prevé recaudar 6.000 millones de euros hasta 2013 vendiendo participaciones en TAP Air Portugal, la aerolínea estatal, y otras empresas.

El dinero obtenido de la venta de activos se empleará en reducir la deuda nacional, ya que ahorrará dinero reduciendo los pagos de intereses.

Los detalles se incluyen en la presentación del Plan de Estabilidad que el gobierno enviará a la Comisión Europea este mes.

El plan integra previsiones de crecimiento económico de 0,9% para 2011, de 1,3% para 2012 y de 1,7% para 2013.

Sin embargo, algunos analistas creen que las proyecciones de crecimiento probablemente son demasiado optimistas, lo que pone en peligro el plan general.

"Teniendo en cuenta que el PIB creció 0,8% de media en 2002-2008, estas asunciones probablemente sufrirán por riesgos bajistas, y por tanto pondrán en duda una caída del déficit al ritmo que el Gobierno prevé", dijo Tullia Bucco, economista de UniCredit en Milán, en una nota.

El ministro de Finanzas portugués, Fernando Teixeira dos Santos, defendió los pronósticos y dijo que son más conservadores que los que contienen los planes de reducción de déficit de España y Grecia. "Si comparamos nuestro escenario con el español o el griego, veremos que tenemos una previsión cauta", señaló en una entrevista telefónica.

Teixeira dos Santos confía en que el plan funcionará, y destacó que el actual equipo económico del gobierno ha sido capaz de reducir el déficit, recortando el gasto desde 6,1% del PIB en 2005 a 2,7% del PIB en 2008.

Los inversores internacionales buscan tranquilidad después de la incertidumbre que han despertado países de la eurozona con alto nivel de deuda desde que Grecia reconociera el año pasado que su déficit es muy superior de lo que se pensaba.

Moody's Investors Service Inc., Fitch Ratings y Standard & Poor's Corp han advertido sobre posibles rebajas en la calificación crediticia de Portugal.

En un comunicado publicado este lunes, Moody's advertía que la calificación de deuda y depósitos de los bancos lusos también está en riesgo, y citó "no sólo una posible rebaja de la calificación de deuda soberana" sino también la posibilidad de una "menor capacidad y, potencialmente, voluntad (por parte del gobierno) de apoyar el sistema bancario del país".

El Plan de Estabilidad se aprobó este sábado por el gobierno y el primer ministro, Jose Sócrates, lo presentó este lunes a los partidos de la oposición, los sindicatos y otras instituciones económicas.

El gobierno de Sócrates fue capaz de sacar adelante el plan presupuestario para este año en el Parlamento después de que el principal partido de la oposición, los socialdemócratas, prometieran abstenerse.

Sócrates quiere que el Parlamento apruebe también el Plan de Estabilidad, una votación que no exige la ley pero que pondría de manifiesto el apoyo hacia el programa.