Sao Paulo/ México D.F. La inflación en las principales economías de América Latina estuvo en línea o fue menor a las expectativas, lo que les dio este jueves un respiro a los bancos centrales, aunque es probable que Brasil empiece el endurecimiento monetario regional en abril.

Los reportes de inflación de Brasil y México se conocen en medio de los intentos de sus autoridades monetarias de balancear la necesidad de estimular el crecimiento, tras la peor crisis financiera en décadas, con el peligro de sobrecalentar a la economía.

Aunque las cifras de inflación en línea con las expectativas de México movieron poco las expectativas de los analistas de un alza de tasas en el segundo semestre del año, el dato de Brasil llevó a los inversores a reforzar las apuestas de un incremento más moderado que agresivo de las tasas a fines de este mes.

"El hecho de que el IPCA (índice de precios al consumidor de Brasil) no haya mostrado ninguna sorpresa negativa relevante probablemente evitará que las expectativas inflacionarias del mercado se deterioren significativamente más", escribió Luciano Rostagno, estratega jefe de CM Capital Markets en una nota.

Rostagnó esperaba que el banco central incrementara el costo del dinero en 50 puntos base en su reunión del 28 de abril.

El aumento de las expectativas inflacionarias en un sondeo semanal del banco central y las revisiones al alza del panorama de la inflación del 2010 de la entidad ayudaron a los mercados de futuros de tasas de interés a apostar por un alza de 75 puntos base recientemente.

Los datos de este jueves mostraron que la inflación de marzo de Brasil se desaceleró a 0,52%, desde 0,78% en febrero, pero la inflación a doce meses de 5,17% se mantiene muy por sobre la meta del Gobierno.

El Gobierno brasileño tiene una meta de inflación para 2010 de 4,5%, más o menos dos puntos porcentuales.

En México, los precios al consumidor subieron 0,71% en marzo, en línea con las expectativas de los analistas y la meta de inflación del banco central.

La inflación subyacente, que excluye los volátiles precios de los alimentos y del combustible, fue de un 0,36% en el mes, mientras que la inflación a doce meses a marzo llegó a 4,97%.

Las cifras cambiaron poco las expectativas de que falta mucho para un incremento en la tasa de referencia desde 4,5% actual.

"Aún creemos que el (primer) ajuste de tasas será en septiembre", dijo Arturo Vieyra, analista de Banamex. "Hay mucha debilidad en el consumo y eso ha hecho que la tasa subyacente anual sea moderada", añadió.

Analistas prevén que México -que está saliendo de su peor recesión desde la década de 1930- crezca 4,1% este año, tras una contracción de 6,5% en 2009, según un sondeo del banco central.

Preocupación por Chile y Venezuela. La inflación chilena fue mucho más lenta de lo esperado, quizás en parte por los problemas de recolección de datos tras el terremoto del 27 de febrero, que provocó la muerte de cientos de personas y dañó gravemente la infraestructura del país.

La inflación subió 0,1% en marzo, después de un alza de 0,3% en febrero, en el primer mes completo de información registrado después del terremoto. Analistas sondeados por Reuters esperaban que los precios subieran 0,8% en el tercer mes del año.

"(Dada) la dureza de las recientes declaraciones del banco central, esperamos que empiece a elevar las tasas anticipadamente durante el tercer trimestre de 2010, pero la reciente benigna inflación y las cifras de crecimiento deberían llevar a un ciclo de endurecimiento gradual que deje a la tasa referencial probablemente en o por debajo de 2,5% a fines de 2010", dijo Alberto Ramos de Goldman Sachs.

Venezuela fue contra la tendencia, con cifras que mostraron una inflación más acelerada que la de sus vecinos latinoamericanos.

Los precios al consumidor se aceleraron 2,4% el mes pasado, reflejando el alza en los precios de importación tras la devaluación de la moneda de principios de año.

La inflación fue de 1,6% en febrero.

Venezuela tiene una de las tasas de inflación más altas del mundo y muchos economistas ven una drástica alza de precios este año producto de la devaluación del bolívar.