La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, congeló, por cuarto año consecutivo, el salario de los altos funcionarios del gobierno como medida de austeridad, informó una fuente oficial.

La orden de la mandataria se aplica para ella, y sus dos vicepresidentes, los ministros, viceministros, presidentes ejecutivos de instituciones públicas y gerentes del sector público descentralizado.

El ministro costarricense de Trabajo, Olman Segura, dijo en un comunicado que esta es "una clara señal del esfuerzo del Ejecutivo para aprobar el mayor ajuste posible a los salarios del resto de trabajadores del sector público".

Agregó que también se pretende "mostrar austeridad con los salarios de quienes ocupan altos cargos y por esta vía ayudar a contener el crecimiento del gasto público".

Chinchilla ha aplicado esta directriz en vistas del elevado déficit fiscal que enfrenta el país cercano al 5% del producto interno bruto (PIB) anual.

Esta medida se anuncia en momentos en que el gobierno y los sindicatos negocian el aumento salarial en el sector público para el segundo semestre del 2013.

Los sindicatos piden al menos un 6 % de aumento, lo que el Gobierno ha dicho que es imposible de cumplir.

Se prevé que esta semana quede definido el monto de aumento para la segunda mitad del año.