El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli destacó durante la instalación del Quinto Periodo de Sesiones de la Asamblea de Diputados de este país centroamericano que sentía satisfacción de ver Panamá hoy como una nación más pujante, que ha continuado su proceso de desarrollo acelerado y que es a los ojos del mundo, “una tierra de oportunidades, para nosotros, para nuestros hijos y para todos los hombres y mujeres del mundo”.

Martinelli recalcó que la pequeña gran Panamá es una patria más grande, no por la extensión territorial, sino por el progreso de su gente, por el mayor bienestar de su pueblo, que es como se mide la grandeza de las naciones.

“Hoy tenemos más bienes, más riqueza mejor distribuida, más posibilidades de realización para quienes antes estaban condenados de antemano a no salir de la pobreza y el atraso, a no transitar el camino del progreso, que solamente estaba reservado a unos pocos”, dijo el presidente panameño.

Agregó que las estadísticas de la Panamá renovada, en franco proceso de cambio asombran a sus vecinos de la región y a toda la comunidad internacional y luego de un largo período de estancamiento, ha entrado en un nuevo ciclo de ascenso, de gran expansión.

De acuerdo con Martinelli, cuando las naciones viven estos ciclos, la inteligencia de sus pueblos, y sobre todo la de sus dirigentes, consiste en aprovechar los vientos de cola que nos empujan al progreso.

Enfatizó que de lo contrario, repetiríamos la frustración tantas veces vista de que un ciclo expansivo sirve para enriquecer a unos pocos y mantener en la pobreza y el atraso a la mayoría.

Señaló que otra condición esencial para el aprovechamiento de este ciclo es, sin dudas, la conjunción de los intereses de todos en un mismo proyecto, que es el de continuar y profundizar el proceso de transformación y cambios en marcha.

“Porque seamos francos: estamos creciendo, estamos desarrollándonos entre todos y no sólo algunos a merced de otros”, puntualizó Martinelli.

Para el mandatario, aunque Panamá ha batido récords históricos de crecimiento y sus políticas son reconocidas por organismos internacionales, “no debemos detenernos hasta que el último de los panameños tenga un empleo decente, un salario digno, una vivienda digna, educación y salud de calidad y acceso a los bienes de la ciencia, la cultura y el deporte”.

Por esto se invertirá significativamente en educación, en salud pública, vivienda y en subsidios para aliviar los gastos de las familias menos favorecidas.

“Trabajamos sin pausa para generar una mejor calidad de vida para todos los panameños, por eso invertimos en corredores y carreteras, en el trasporte público, en tecnología y en seguridad, en escuelas, en hospitales, en protección civil”, señaló Martinelli.