La producción industrial de China creció un 9,7% en julio con respecto al mismo mes del año anterior, el aumento más alto en los últimos cinco meses, informó la Oficina Nacional de Estadísticas (NBS) del país asiático.

El dato es ocho décimas superior al que se registró en junio (8,9%) y hay que remontarse hasta los meses de enero y febrero de 2013 para encontrar un crecimiento similar (9,9%).

Varios analistas aseguran que las cifras conocidas entre ayer y hoy, entre ellas la inflación -que se mantuvo en un 2,7 % en julio- y el comercio exterior -que aumentó 7,8 %- apuntan a un panorama más estable de la economía china después de varios meses de pesimismo.

Junto a la producción industrial, el organismo también dio a conocer las ventas al por menor en julio, un indicador que se interpreta como un termómetro de la demanda interna del país, que alcanzaron los 1,85 billones de yuanes (US$300.200 millones, 225.900 millones de euros).

Esta cifra es un 13,2% superior a la registrada en julio de 2012 y una décima inferior al crecimiento que se contabilizó en junio, según el mismo organismo.

De enero a julio, las ventas al por menor en China aumentaron un 12,8 %, un porcentaje muy por debajo del objetivo establecido por Pekín para este año, del 14,5 %, mientras la inversión en activos fijos se mantuvo estable en lo que va de año en el 20,1 %.

Dentro de este último capítulo, sin embargo, sí destaca el aumento de la inversión en el sector inmobiliario, que se situó en un 20,5 % en los primeros siete meses del año frente al 20,3 % publicado a cierre del primer semestre de 2013.

Según la NBS, los ingresos por las ventas de propiedades crecieron un 37,8 % interanual, una cifra que pone en duda la efectividad de las campañas lanzadas por las autoridades para intentar frenar el aumento del precio de la vivienda y evitar una temida burbuja inmobiliaria en el país.