Quito, Andes. Al descender del Cotopaxi, cerca del mediodía de este jueves, el presidente Rafael Correa fue consultado por diario El Telégrafo sobre algunos temas coyunturales.

Uno de los temas fue la huelga campesina que afecta a Colombia en rechazo al Tratado de Libre Comercio que el presidente Juan Manuel Santos suscribió con los Estados Unidos. “No quiero meterme en asuntos internos de Colombia, respeto mucho a Colombia y al presidente Juan Manuel Santos, pero esas son las voces que nunca se escuchan, que nunca publican los periódicos y como normalmente los TLC benefician a los grandes negocios, a los que tienen conexiones internacionales, son ellos los que salen en los periódicos, entonces parecería que solo hay beneficios, pero eso demuestra que no es tan así y los perjudicados son siempre los más pobres”.

El martes pasado, en una entrevista televisada con periodistas de cadenas internacionales, el mandatario sostuvo que si los TLC fueran un modelo de desarrollo, México ya sería un país desarrollado.

“Nosotros tenemos estudios de que un TLC con Estados Unidos masacraría nuestra producción de ciclo corto porque tendríamos que importar de ese país productos de ciclo corto y subsidiados, hasta leche en polvo es subsidiada y cómo compiten nuestros productores contra tremendo subsidio. (…) Toda medida económica, impuestos, subsidios, la firma de un tratado tiene beneficios y costos (…) puede ser que los beneficios sean mayores que los costos, pero si los beneficios son para los ricos y los costos sobre los pobres, entonces para qué vamos a tomar esas medidas”, precisó.

Con respecto a las declaraciones de políticos como Guillermo Lasso que se oponen a la decisión del gobierno de finiquitar la iniciativa Yasuní ITT por falta de apoyo internacional, y que plantea ir a Consulta Popular, el jefe de Estado sostuvo: “El mejor ejemplo de que esto se está politizando es un Guillermo Lasso que vive en una zona exclusiva de Samborondón (Guayaquil) con lagos artificiales y un tremendo Mercedes Benz, que diga que es ecologista, eso es para matarse de la risa”, dijo.

“Yo no digo que no haya gente bienintencionada, pero ahí está el MPD, los mismos fundamentalistas de siempre. Está bien, que se una la extrema izquierda con la extrema derecha y ya tienen el financiamiento, entonces pónganse a recoger firmas y nos vamos a la consulta y los venceremos nuevamente”, añadió el primer mandatario.

En cambio, destacó que la nacionalidad Waorani esté dispuesta a dialogar sobre el tema, aunque anotó que la invitación surgió desde el Gobierno. “Aquí no es que hay buenos y malos, los que aman la vida y los que aman el petróleo. Yo nunca he estado involucrado en petróleo, pero vida también es el niño de 5 años con desnutrición y que tendrá problemas de crecimiento y aprendizaje el resto de su vida por no tener cosas tan elementales como agua potable. La mortalidad infantil y la mortalidad materna por no tener adecuada atención, servicios sanitarios, agua potable. Seamos sensatos”, sentenció Rafael Correa, tras reiterar que se afectará al Yasuní menos del 1 por mil.