El 61% de las necesidades de financiamiento a través de créditos de la proforma presupuestaria de este año provendrá de deuda externa con el gobierno chino. Esto significa US$3.812 millones, explicó el ministro de Finanzas, Fausto Herrera, en rueda de prensa.

El total de lo que se requiere en financiamiento del 2013 asciende a US$6.254 millones.

El ministro explicó que al ser este un presupuesto prorrogado, por tratarse de un año electoral, ya se han ejecutado varias operaciones con China y anunció que en agosto llegará un nuevo desembolso de ese gobierno que estará entre US$1.200 y US$1.400 millones.

El funcionario no descartó la posibilidad de que este último desembolso implique un canje por petróleo.

La exministra de Economía y catedrática Magdalena Barreiro cree que es preocupante el aumento de las necesidades de financiamiento.

Aunque el peso de China en la deuda externa ecuatoriana no es nuevo, según Barreiro, pues se ha mantenido en los últimos cuatro años en 40% del total, su dominio respecto a otras fuentes de financiamiento sube.

Dice que incrementar esta dependencia puede ser peligroso y ello se da porque no ha habido una diversificación de fuentes de financiamiento.

Agregó que las tasas de interés nominales de los créditos chinos están entre 6,8% y 7,25%, que si bien aparentemente pueden no ser altas, en forma efectiva sí lo son, pues si muchos de esos créditos tienen como colateral la venta de petróleo, por lo que no tienen riesgo.

Para el analista económico Hugo Villacrés el financiamiento de China ha sido una buena opción por la disponibilidad de liquidez que le ha brindado al país. Sostiene que los gobiernos para financiar sus presupuestos con fuentes externas generalmente acuden a quienes les dan las mejores posibilidades y en el caso del Gobierno ecuatoriano, considera que las autoridades están acudiendo a la opción que les permite manejar costos financieros adecuados.

Además cree que las necesidades de financiamiento podrían bajar ya que el precio del petróleo está por encima del presupuestado, en U$90 frente a U$84,9 por barril que consta en la proforma.

El analista Pablo Dávalos observa que el margen de maniobra del Gobierno para sus políticas es amplia, pero dice que China le presta a cambio de que sus empresas manejen obras de infraestructura o a cambio de materias primas y acceso a mercados.