México D.F. La cantidad de dinero que envían a sus hogares los trabajadores latinoamericanos y del Caribe empleados en el extranjero, conocidas como remesas, debería estabilizarse este año, después de sufrir una caída del 15% en el 2009, informó el Banco Interamericano de Desarrollo. BID.

No obstante, es poco probable que las remesas de dinero se recuperen rápidamente a los niveles pasados, debido a que el crecimiento económico sigue siendo débil en Estados Unidos, España y Japón, dijo el Fondo Multilateral de Inversiones del BID en un reporte.

"Las señales de estabilización en los últimos meses podrían proveer una base para una estimación de niveles de remesas estabilizados, o incluso el inicio de un periodo de crecimiento de un solo dígito en el futuro cercano", dijo el reporte.

Las remesas enviadas a la región de Latinoamérica y el Caribe cayeron a US$58.800 millones el año pasado, por debajo de los niveles del 2006.

Las transferencias de dinero de los trabajadores empleados en el extranjero se redujeron en el 2006, y luego de crecer cayeron abruptamente en el 2008, dijo el reporte, "debido a que la crisis económica mundial golpeó a los empleados inmigrantes y los niveles de ingresos".

México es el principal receptor de las remesas en la región, con US$21.200 millones girados durante el año pasado. Los países más pobres son más dependientes de las remesas en general, dijo el reporte.

"En países como Haití, Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador, estos flujos aún representan más del 10% de su producto interno bruto".

México también fue capaz de amortiguar el golpe de la caída de las remesas debido a que los dólares enviados a casa pudieron comprar más pesos durante el año pasado, después de la depreciación de la moneda mexicana.

"Expresados en pesos y ajustados por la inflación, el valor de los flujos se incrementó y se mantuvo positivo desde el cuarto trimestre del 2008 hasta finales del 2009", dijo el BID.