Ginebra. Miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) están de acuerdo en que deben seguir adelante con las duras negociaciones sobre un acuerdo global de comercio, pero las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos sugieren que habrá pocos avances este año.

Estados Unidos, clave para el pacto, dice que lo logrado luego de ocho años de negociaciones de la ronda de Doha simplemente no es lo suficientemente convincente para atraer apoyo doméstico.

Economistas emergentes afirman que han cedido lo suficiente en el último borrador para un acuerdo que busca promover el desarrollo, de modo que el escenario está listo para severas confrontaciones, en las que Washington también estará bajo presión para hacer concesiones.

"Hemos avanzado hasta el límite del agua (...) lo que no hemos hecho hasta ahora es sumergirnos y abordar de lleno las negociaciones", dijo un alto funcionario estadounidense.

El sistema basado en consenso de la OMC requiere que las negociaciones se muevan como en un baile coreografiado, con propuestas que deben ser compartidas por los grupos para asegurarse de que ninguno de los 153 miembros se sienta excluido de la toma de decisiones.

Pero ha llegado el momento de "negociaciones abiertas, francas y difíciles" en lugar de ejercicios de transparencia, dijo el representante de comercio de Estados Unidos, Ron Kirk.

El funcionario hizo estas declaraciones después de que los ministros se reunieran el 27 de mayo en París para revisar el estado de las negociaciones de Doha y acordar seguir adelante con el proceso en la forma que sea necesaria para alcanzar un acuerdo.

En particular, Kirk desea que China, India y Brasil - como los tres grandes beneficiarios de la globabilización y la fuente de un futuro crecimiento de la economía mundial - realicen mayores contribuciones al acuerdo.

Kirk insiste en que no sólo Estados Unidos está presionando a las grandes economías emergentes. Otros países ricos, y algunos en desarrollo, también desean un pacto más "ambicioso", señaló.

Más concesiones. Los negociadores estadounidenses también se quejan de que hasta el momento las conversaciones se han concentrado en la agricultura y los bienes manufacturados, con pocos progresos en los servicios, como los seguros.

China, India y Brasil afirman que con cientos de millones de sus ciudadanos aún viviendo en la pobreza, no pueden aportar con todo lo requerido para alcanzar un acuerdo en la ronda de Doha, lanzada en el 2001 para corregir algunos desequilibrios en el sistema de comercio global y ayudar a los países más ricos a prosperar.

En la práctica eso significa que Estados Unidos, que dice que ya ha hecho ofertas generosas para reducir los subsidios agrícolas, deben hacer más.

"Creo que ellos comprenden del todo ahora y tienen claro que si desean impulsar aperturas adicionales tendrán que dar respuestas en algunas de las áreas donde la gente desea cosas de ellos", dijo un alto funcionario cercano a las conversaciones.

Ahora es aceptado abiertamente que un acuerdo requerirá que las grandes economías emergentes realicen ofertas adicionales, dijo un funcionario. La pregunta recae en si el Gobierno del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, desea un acuerdo antes de las elecciones legislativas de su país.

"Podría ser algo que prefieran hacer el año próximo en lugar de este", declaró el funcionario. Sin embargo, eso disuadirá a los socios comerciales de Estados Unidos de hacer concesiones ahora por temor a afrontar nuevas demandas en el 2012.