La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, aseguró que la inflación en el país está a la baja y que cerrará el año dentro de la meta establecida por el Gobierno, del 4,5% con un margen de error de dos puntos, lo que permite llegar al 6,5%.

En un discurso transmitido por radio y la televisión en motivo del Día de la Independencia, que se celebra este sábado día 7 y en el que predicó la "humildad" del gobierno y el derecho de la gente a manifestarse y protestar, Rousseff destacó que la inflación, motivo de preocupación en los primeros meses del año, se encuentra en descenso.

"La inflación está cayendo. Los indices en julio y agosto fueron bajos, y la cesta básica fue más barata en las 18 capitales analizadas. Cerraremos 2012 con la inflación, una vez más, dentro de la meta, por décimo año consecutivo", pronosticó la mandataria brasileña.

Esta misma mañana, el Gobierno divulgó que el Indice Nacional de Precios al Consumidor Amplio (IPCA), que mide la inflación oficial del país, se situó en 0,24% en agosto, superior al 0,03% de julio, con lo que en los primeros ocho meses del año llega al 3,43% y en los últimos doce meses hasta agosto, al 6,09%, dentro de los objetivos del Gobierno.

Sobre la situación de la economía, Rousseff afirmó que a pesar de la "delicada situación internacional", la economía brasileña "se mantiene firme y superando los desafíos". Una prueba "contundente" de ello es el resultado del Producto Interno Bruto (PIB) del segundo trimestre de este año, que creció 1,5% en relación al primer trimestre.

"En el segundo trimestre, fuimos una de las economías que más creció en el mundo. Superamos a países ricos, como los Estados Unidos y Alemania. Ultrapasamos a la mayoría de los países emergentes y dejamos atrás otros que destacaban como México y Corea del Sur", explicó la presidenta de Brasil, quien destacó la recuperación de la industria y de las inversiones.