Lima, Andina. Se prevé que para el segundo semestre del 2013 la economía peruana seguirá basando su crecimiento en la demanda interna, tendencia observada en la primera mitad del año, aunque a diferencia del primer semestre, se registraría un déficit fiscal como resultado de la estacionalidad del gasto público, afirmó el banco Scotiabank.

Asimismo, se prevé una ligera recuperación del precio de los metales, al proyectarse una cotización promedio para el 2013 de US$3,40 por libra de cobre y de US$1.420 por onza de oro, señaló el analista del Departamento de Estudios Económicos del Scotiabank, Pablo Nano.

Igualmente, espera una expansión de 7% de la demanda interna y un incremento de alrededor de ocho por ciento para el gasto corriente no financiero al cierre del 2013.

"Tomando en cuenta estos supuestos, proyectamos un nivel de superávit fiscal de alrededor de 0,6% del Producto Bruto Interno (PBI) al cierre del 2013, ligeramente menor a nuestra proyección previa de 0,7%", indicó en el Reporte Semanal del banco.

Recordó que el sector fiscal mostró una evolución positiva durante el primer semestre del 2013, a pesar de que la significativa caída en los precios de los metales afectó el crecimiento de la recaudación.

No obstante, el hecho de que la economía peruana base su crecimiento en los sectores no primarios vinculados a la demanda interna, ha permitido que el sostenido incremento de la recaudación proveniente de éstos, compense parcialmente la caída en los ingresos de los sectores exportadores, en especial de la minería.

El sector público no financiero (SPNF) registró un superávit de 11,259 millones de nuevos soles entre enero y mayo del 2013, mostrando una caída de 32% respecto a igual período del 2012, según cifras del Banco Central de Reserva (BCR).

Este menor superávit fiscal reflejó un estancamiento de los ingresos fiscales (1,8% más), así como una sostenida expansión del gasto no financiero (13% más).

Asimismo, al revisar la tendencia de ambos indicadores, se observa que la brecha entre ingresos y gastos se ha venido reduciendo gradualmente en los últimos meses.

Entre enero y mayo el superávit fiscal fue ligeramente menor a lo que se esperaba y la razón de esta diferencia es la aceleración en la caída del precio de los metales a partir de abril, lo que afectó de manera significativa las utilidades de las empresas mineras y, por ende, los ingresos por Impuesto a la Renta.

No obstante, lo anterior fue parcialmente contrarrestado por la tendencia creciente de la recaudación de los tributos asociados a la producción y el consumo, reflejo, por un lado, del dinamismo de la demanda interna y, por otro, de los esfuerzos de fiscalización de Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat).

Por el lado del gasto, su evolución en términos agregados estuvo dentro de las expectativas del Scotiabank.

A nivel desagregado, resaltó el incremento del rubro Remuneraciones, luego de los aumentos a las Fuerzas Armadas y Policiales dispuesto a fines del 2012.

Por su parte, la inversión pública se mantuvo dinámica en los tres niveles de gobierno (nacional, regional y local), destacando la inversión en mantenimiento de carreteras por parte del gobierno nacional.