Lima, Andina. La inflación de junio habría sido de 0,25% según la información disponible a la fecha y, con esta proyección, el ritmo anual de inflación pasaría de 2,5% en mayo a 2,7% en junio, ubicándose dentro del rango meta del Banco Central de Reserva (BCR) por octavo mes consecutivos, señaló el banco Scotiabank.

“La inflación de junio habría sido similar a la registrada en abril y mayo. A diferencia de los meses previos, los precios de los alimentos tendrían una menor incidencia en la inflación mensual”, indicó el analista senior del Departamento de Estudios Económicos del Scotiabank, Mario Guerrero.

Los precios de los bienes transables habrían registrado alzas como consecuencia de la depreciación del nuevo sol, aunque en un ritmo moderado debido a la baja asociación entre tipo de cambio e inflación, precisó en el Reporte Semanal del banco.

Los precios de los combustibles registraron un moderado aumento, luego de dos meses de caídas, en línea con la evolución del precio del petróleo, que subió 1,1% en junio; no obstante, en los seis primeros meses del año el precio del petróleo acumuló un alza de nueve por ciento.

Los precios de los soft-commodities registran un descenso de cinco por ciento en lo que va del año. El precio del trigo acumula un descenso de 11% en lo que va del 2013, mientras que el precio del maíz registra un descenso acumulado de 3%; en el caso del azúcar la caída acumulada alcanza a 14%.

La perspectiva del precio internacional de los alimentos es estable dadas las favorables condiciones de oferta, según lo contempla también el BCR en su reciente Reporte de Inflación.

Los precios de los productos locales asociados a estos insumos han registrado una relativa estabilidad durante los últimos meses, manifestó.

Para el mes de julio el Scotiabank espera un ritmo de inflación algo mayor por factores estacionales, vinculados al pago de gratificaciones y gastos relacionados a Fiestas Patrias, sin que ello desvíe la trayectoria esperada.

“En este sentido, vemos que las expectativas inflacionarias permanecen ancladas. Según una encuesta reciente del BCR, los agentes económicos esperan una inflación de 2.6 por ciento en promedio para fines del 2013 y del 2014”, comentó.

De acuerdo con el BCR, la inflación podría cerrar el presente año entre dos y 2,2%. El balance de riesgos presentado por el BCR en su Reporte de Inflación presenta un sesgo hacia abajo en la proyección de inflación.

En su visión, el riesgo de deterioro del entorno internacional se ha reducido levemente ante la menor probabilidad de un colapso de la euro zona, y un menor riesgo fiscal en Estados Unidos, pero ello ha sido compensado en parte con un mayor riesgo de deterioro en China.

Por el lado de choques de demanda, el riesgo es que un deterioro de la confianza empresarial reduzca el crecimiento esperado, mientras que por el lado de los flujos de capital, la posibilidad de que ingresen mayores flujos que los esperados es ahora menos probable.

“Nuestra proyección de inflación es de 2,8% para este año, con un sesgo neutral. El ritmo de inflación se encuentra bajo control y no es un factor de preocupación en la actualidad para el BCR”, agregó.

Explicó que en la medida en que los precios internacionales de alimentos y petróleo permanezcan relativamente estables, alejando la posibilidad de choques externos, y que no se registren presiones de inflación por el lado de la demanda (2,4% durante los últimos 12 meses), es probable que el directorio del BCR continúe manteniendo sin cambios su tasa de interés de referencia, en 4,25%, nivel en que se encuentra desde hace 25 meses.