Contrario a lo que se vio en el primer trimestre del año, la demanda de crédito en Colombia comenzó a dar señales de recuperación entre abril y junio, aumentada por el aumento de los préstamos hipotecarios y el consumo y microcrédito. Recientemente, el gerente general del Banco de la República, José Darío Uribe, dio buenas perspectivas al manifestar que la dinámica crediticia “da muestras de estabilizarse a una tasa mayor que el crecimiento del PIB nominal” y que las tasas de interés siguen a la baja por debajo de promedios históricos.

El más reciente reporte de la situación del crédito en Colombia, dado a conocer por el Emisor, mostró que los intermediarios financieros del país durante el segundo trimestre del año evidenciaron en el sistema bancario “una mayor dinámica en todas las modalidades de crédito, a excepción de las de microcrédito”. Entre tanto, por el lado de las compañías de financiamiento comercial y de las cooperativas, se vio un aumento en la petición de microcréditos y de préstamos de vivienda; sin embargo, cayó la velocidad de requerimientos en segmentos como consumo y comercio.

En términos generales, dice el informe, “la demanda por créditos de vivienda parece ser la que más está reaccionando de acuerdo con los bancos y las cooperativas”. Lo anterior va jalonado por la reducción en las tasas de interés para los créditos hipotecarios (que actualmente oscilan entre el 5,9 y 8%), enfocada en la demanda de casas entre $79 y $199 millones.

El momento crediticio del segundo trimestre, en opinión de Camilo Pérez —jefe de estudios económicos del Banco de Bogotá—, mostró un mes de abril más lento en el crecimiento de la cartera. “La dinámica tocó fondo en el cuarto mes de 2013. Sin embargo, mayo y junio presentaron un mejor comportamiento, donde se vio una cartera hipotecaria más positiva”.

Frente a lo anterior, según el experto, los riesgos que tienen que asumir los intermediarios financieros no se ven de manera significativa. En cuanto al comportamiento de ésta, Pérez consideró que “luce bien de salud, ya que tiene un buen indicador en comparación con el ritmo al que está andando la economía. El deterioro en cartera es de una magnitud reducida. Además, la banca desde hace tiempo ha tomado medidas que la protegen, como las provisiones”.

Daniel Lozano Herrera, jefe de estudios económicos de la comisionista de bolsa Serfinco, cree que el comportamiento del crédito ha estado en línea con las señales de recuperación que ha mostrado la economía en el segundo semestre. “Se prevé una segunda mitad de año más dinámica, acompañada de un activo crecimiento de la cartera; en las últimas semanas no sólo se ha visto estabilidad, sino aceleración de la misma”.

Según el experto, en este momento es clave que el crecimiento de los préstamos sea atomizado y no focalizado sólo en vivienda, ya que esto podría llevar a impactar el precio de los activos.

Al referirse a las barreras para otorgar préstamos al sector privado, el documento del banco central dice que según los resultados de la encuesta entre los intermediarios, la capacidad de pago es la primera traba. Adicional a esto, el segundo obstáculo —según bancos y cooperativas— es la actividad económica del cliente. A lo anterior se suma que los niveles de provisionamiento exigidos por el Gobierno son la principal razón para no conceder mayores volúmenes de préstamos.