Ginebra. Reguladores financieros internacionales presentarán planes sobre cómo los bancos pueden desarmar posiciones riesgosas en forma ordenada, como una alternativa a los rescates fiscales o las quiebras, dijo este domingo el presidente del banco central suizo.

Philipp Hildebrand, presidente del Banco Nacional Suizo desde comienzos de mes, dijo al semanario Sonntags-Zeitung que los trazos de una reforma a la regulación bancaria estaban acordados y que los detalles, que aún están siendo discutidos, estarían listos en octubre.

Hildebrand, miembro de la comisión de dirección del regulador internacional Comité de Estabilidad Financiera (FSB por su sigla en inglés), dijo que los derivados transados en el mercado no oficial eran un problema específico a abordar.

El FSB ha sido encomendado por las potencias del G20 para asegurar que un amplio rango de nuevas regulaciones financieras sean aplicadas consistentemente a nivel mundial de manera que los países no intenten tomar ventajas.

Suiza está trabajando en una reforma a su propia regulación bancaria en paralelo con los esfuerzos internacionales, dijo Hildebrand, quien ha señalado en reiteradas ocasiones que Suiza puede necesitar reglas más estrictas que otros países para lidiar con los problemas de megabancos que son "demasiado grandes para quebrar".

Hildebrand señaló que eran necesarios mecanismos para que una institución en problemas opere de forma más ordenada.

"Los bancos deben ser reorganizados para hacer eso posible. Este es un tema altamente complejo y la solución no será simple. Y esto también se aplica a la regulación del tamaño de bancos individuales y de otras divisiones de negocio", agregó.

Hildebrand notó que habría sido posible desarmar de forma ordenada los negocios de derivados de Lehman Brothers que se hubieran realizado a través de contrapartes centralizadas.

"Esto muestra que hay ciertamente cosas que pueden ser operadas de forma más ordenada, incluso en las peores situaciones", aseguró.