Brasil registró en el primer semestre del año un superávit fiscal primario de 52.158 millones de reales (unos US$22.977 millones), con una caída del 20,56% frente al del mismo período de 2012, informó el Banco Central.

El ahorro del Estado brasileño en los últimos doce meses hasta junio sumó 91.450 millones de reales (unos US$40.286,3 millones), equivalente al 2% del Producto Interior Bruto (PIB) del país, según los datos divulgados por el organismo emisor.

Esos resultados ponen en duda la meta que se impuso el Gobierno de terminar el año con un superávit en las cuentas públicas de 110.900 millones de reales (unos US$48.854,6 millones), equivalente al 2,3% del PIB.

El superávit fiscal primario es la diferencia entre los ingresos y los gastos del sector público brasileño, incluyendo gobierno central, administraciones regionales y empresas estatales, sin tener en cuenta los recursos destinados al pago de intereses.

Brasil, que anualmente se impone metas de ahorro, utiliza el superávit primario como referencia de la salud de sus cuentas públicas y de su capacidad para pagar los encargos de su deuda.

Las cuentas públicas brasileñas fueron afectadas en el primer semestre por la menor recaudación de impuestos, ya que la actividad económica sigue en desaceleración por la crisis internacional.

El ahorro público ha caído en los últimos meses igualmente por las medidas adoptadas por el Gobierno para hacer frente a la crisis, que incluyen generosas exenciones de impuestos a los sectores más afectados.

El gobierno se había comprometido inicialmente a terminar el año con un superávit primario de 155.900 millones de reales (US$68.678,4 millones), equivalente al 3,1% del PIB, pero el aumento de los gastos lo obligó a reducir su objetivo al 2,3 % del PIB.

Pese a esa reducción, el Ministerio de Hacienda anunció la semana pasada un recorte de gastos de 10.000 millones de reales (unos US$4.405,3 millones) con el objetivo de garantizar el cumplimiento de la nueva meta y de reducir la presión sobre la inflación.

El ahorro obtenido por el Estado en el primer semestre no fue suficiente para financiar ni la mitad del valor destinado al pago de intereses de deuda en los seis primeros meses del año (118.093 millones de reales o US$52.023,3 millones).

En consecuencia, Brasil registró entre enero y junio un déficit nominal (ya incluyendo lo destinado al pago de intereses) de 65.935 millones de reales (unos US$29.046,3 millones).