Las cuentas del Gobierno brasileño registraron un superávit primario (ahorro para pagar los intereses de la deuda pública) de 1,27 billones de reales (US$564 millones) en junio y de 34,3 billones de reales (US$15.200 millones) en el primer semestre, informó este viernes la Secretaría del Tesoro Nacional.

Los números suponen una caída de 28,3% en el primer semestre de 2013 ante el mismo período del año pasado, cuando el superávit fue de 47,96 billones de reales (US$21.300 millones).

El ejecutivo brasileño pretende cerrar este año con un superávit primario de 108,1 billones de reales (US$48.000 millones).

Para todo el sector público consolidado, lo que incluye también estados, municipios y empresas estatales, la meta para el año es de 155,9 billones de reales (US$70.000 millones), lo que equivale a 3,2% del Producto Interior Bruto (PIB) del país.

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, ya informó en la presentación del presupuesto de este año que el sector público podrá abastecer cerca de 45 billones de reales (US$20.000 millones) de la meta global de 155,9 billones de reales debido a los gastos del Programa de Aceleración de Crecimiento (PAC), ya autorizada por el Congreso Nacional.

Por ello, el superávit del sector público podría recular hasta los 111 billones de reales (US$49.000 millones), el equivalente al 2,3% del PIB.

Para alcanzar el 2,3% del PIB, el Gobierno anunció la semana pasada el bloqueo extra de 10 billones de reales (US$4.440 millones) del presupuesto, que se suman a 28 billones de reales (US$12.500 millones) ya recortados previamente.

Perspectiva positiva. La economía brasileña, pese a su lenta expansión en los últimos años, está creciendo más que el promedio mundial, según afirmó este viernes el Secretario del Tesoro Nacional de Brasil, Arno Augustin.

"Brasil tiene un fuerte efecto internacional. Si nos olvidamos de evaluar el crecimiento de otros países, se sesga todo análisis de la economía brasileña", dijo el secretario.

Las proyecciones más recientes del Fondo Monetario Internacional (FMI) apuntaron que Brasil terminará 2013 con un crecimiento del 2,5%, el mismo nivel que Rusia y por delante de Sudáfrica y Japón (2%), Estados Unidos (1, 7%) y la zona euro, que debe sufrir una contracción del 0,6% en su PIB.

Entre las principales economías mundiales, según el FMI, Brasil estaría apenas por detrás de México (2,9%), India (5,6%) y China (7,8%) en las estimaciones de crecimiento. Por su parte, el ministerio de Hacienda dijo este lunes que espera que el PIB de Brasil crecerá 3% este año. El Banco Central, mientras lo calcula en 2,7%.

En ambos casos las previsiones fueron revisadas a la baja, pero Augustin reiteró que el país tuvo una mejor primera mitad que en 2012 y que este año cerrará con un crecimiento mayor que la expansión del 0,9% registrado el año pasado.

Para la segunda mitad del año, el Secretario del Tesoro dijo que las perspectivas de la economía brasileña son favorables y que las medidas de estímulo del Gobierno (recortes de impuestos para ciertos segmentos de la economía) desde finales del año pasado están dando fruto, mientras que el desempleo continúa bajo.

Además, Agustin añadió que la valorización del dólar en los últimos meses ante el real beneficia al país porque estimula las exportaciones.