Madrid. A juicio del gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, si bien aún persisten riesgos para la ligera recuperación económica que ha alcanzado México y el resto de América Latina, lo peor de la crisis “ya pasó”.

Agregó que en la región el impacto de la recesión fue “modesto” y se logró “navegar relativamente bien” durante esa etapa, informó La Jornada.

El gobernador del Banco de México participó en Madrid en el foro Fortaleciendo la integración transatlántica: América Latina, España y Estados Unidos, donde contradiciendo la opinión generalizada de que América Latina fue uno de los grandes perjudicados por la crisis, planteó una tesis distinta.

Sostuvo que si bien fue la crisis "más profunda que hemos vivido desde los años treinta", a diferencia del pasado "en esta ocasión logramos navegar en esta crisis relativamente bien, sobre todo porque los países latinoamericanos, en general, teníamos nuestra casa en orden".

Sin embargo, advirtió que “la historia todavía no termina”.

Situación mexicana. En cuanto al caso mexicano, destacó que la principal lección de los problemas vividos en 2009 es la apremiante necesidad de “diversificarse” y no depender tanto de EE.UU.

“El momento más álgido de la crisis ha pasado, pero hacia delante vamos a enfrentar periodos más o menos drásticos que dependerán de la intensidad del choque de la demanda, y de los problemas que han surgido en los países industrializados, lo que nos hará enfrentar un periodo de crecimiento económico fiscal positivo, pero mucho más lento del que teníamos antes. Por lo tanto las economías latinoamericanas, y también la de México, van a depender cada vez más del crecimiento interno para reactivar su economía”, indicó.

Para la Carstens la velocidad e intensidad de la recuperación de la economía mexicana dependerá en gran medida de hasta qué punto se reducen los gastos de las familias estadounidense, principalmente de bienes duraderos que exporta México.

Además, reconoció que existe el riesgo de que surjan varios periodos de “inestabilidad financiera” como el que originó la crisis, debido al restiro de los estímulos fiscales y monetarios implementados por las principales potencias mundiales, sobre todo Estados Unidos.

Según el funcionario, este año habrá una “recuperación mundial”, en la que “los países emergentes van a ser los que estarán jalando más de la carreta y subiendo el PIB”.

Agregó que la mayoría de los países industrializados recuperarán sus tasas de crecimiento positivos, a excepción de Japón.

Carstens espera que la región crezca por encima de 5%, mientras que México lo haga 4%.