París. El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, reiteró que el compromiso de los gobiernos europeos la semana pasada sobre Grecia es, en su opinión, suficientemente sólido, y no quiso decir que los países deberían hacer más por ayudar a Atenas a resolver sus problemas financieros.

El compromiso "me basta", dijo Trichet en la emisora de radio francesa RTL, en respuesta a las insistentes presiones para que dijera si los gobiernos de la eurozona no deberían haber dado a conocer un verdadero plan de apoyo financiero a Grecia.

El genérico compromiso político con la estabilidad financiera de los líderes de los 16 países que comparten el euro decepcionó el jueves a los mercados financieros.

No obstante, Trichet insistió en que el compromiso de los gobiernos europeos es importante para la estabilidad de la eurozona y enfatizó que Grecia había dado un mal ejemplo.

Trichet dijo también que Grecia debe reparar el daño causado con su excesivo gasto público. Y añadió que las defectuosas estadísticas públicas griegas no deberían haber sido toleradas anteriormente por sus socios en el euro.

Respecto a otros países, Trichet dijo que no tenía motivos para dudar de la exactitud de sus cuentas públicas, en respuesta a la pregunta sobre las finanzas de Italia, y agregó que tampoco tenía motivos para dudar de la solvencia económica de otros países de la eurozona.

Trichet señaló que dentro de la eurozona los países que más gastan son Francia y Finlandia y dejó claro que para equilibrar las cuentas públicas "siempre es preferible reducir el gasto público que aumentar los impuestos".

Recorte de déficit. En tanto, el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, afirmó en una entrevista al diario francés Les Echos afirmó que el bloque apoyarán a Grecia sólo si lleva a cabo de forma estricta su plan para reducir el déficit público.

"Confío en que este mensaje positivo sea suficiente para tranquilizar a los mercados", dijo  Almunia, ex comisario de Asuntos Económicos y Monetarios.

Almunia indicó que aunque hay razones objetivas para estar preocupado por la situación económica de Grecia, "uno no entiende la lógica de los mercados", dada la forma en la que tratan a otros países de fuera de la eurozona.