El consumo de los uruguayos, principal motor del crecimiento económico en el último año, moderó su expansión en el primer trimestre de 2012. La actividad uruguaya consolidó en el inicio del año una tasa de crecimiento, que si bien se mantiene por encima del promedio histórico, da cuenta de un aterrizaje respecto al fuerte dinamismo de los últimos años.

Según los datos difundidos por el Banco Central (BCU) en su informe trimestral de Cuentas Nacionales, la economía uruguaya creció a una tasa de 3,7% durante el primer trimestre del año, respecto a igual período de 2012. Eso implicó una expansión de 1,2% en comparación con el período setiembre-diciembre –medido en términos desestacionalizados–, que dejó atrás la caída circunstancial de 0,1% registrada en el último trimestre de 2012.

Medido en años móviles, la expansión económica parece haber estabilizado su ritmo, luego de la desaceleración registrada durante los últimos dos años. En el año móvil a marzo, la actividad local creció 3,8%, una tasa similar a la registrada en los 12 meses a diciembre (3,9%) y a setiembre (3,7%) de 2012. En el año móvil cerrado en marzo de ese año, sin embargo, la economía uruguaya crecía a una tasa de 5,8% y 12 meses atrás lo hacía a un ritmo de 8,5%.

La economía uruguaya se desacelera y a los factores externos se le suma ahora una mayor precaución por parte de los hogares a la hora de efectuar sus decisiones de consumo. El gasto privado registró un crecimiento de 4,8% respecto al primer trimestre de 2012, la menor variación interanual desde que inició su recuperación en el último tramo de 2009. Por primera vez desde entonces, el consumo privado creció a una tasa menor que el gasto público corriente –sin contar inversiones–, por más que este último desaceleró su expansión en el primer trimestre del año, de 5,8% a 5,2%.

Si bien el consumo aún crece, se encuentra cada vez más enfocado al exterior. Según el informe de Cuentas Nacionales elaborado por los servicios técnicos del BCU, en el primer tramo del año “se destaca la incidencia del mayor gasto realizado por residentes (locales) en el exterior”.

En el año móvil a marzo, la actividad local creció 3,8%, una tasa similar a la registrada en los 12 meses a diciembre (3,9%) y a setiembre (3,7%) de 2012.

El consumo que realizan los uruguayos fuera de frontera, si bien agranda el gasto privado, es neutro para el crecimiento de la economía debido a que se considera además una importación de servicios y por lo tanto, se netea a la hora de considerar el Producto Interno Bruto (PIB) en su conjunto.

Las inversiones del sector público siguen creciendo a una tasa importante, de 12,6%, debido al repunte de las compras de maquinaria y equipo por parte de las empresas. La inversión pública, en tanto, creció a una tasa de 21,7% en términos interanuales por el inicio de obras de construcción en el sector estatal.

En tanto, las exportaciones tuvieron un mal desempeño, con una caída de 9,9% respecto al primer cuarto de 2012. Ese deterioro se debió a la fuerte caída de las ventas de trigo, a la baja de las colocaciones de celulosa y a la mala temporada turística. Las importaciones, en tanto, dejaron de crecer –aumentaron apenas 0,1%–. A pesar del aumento de las compras de servicios al exterior, vinculadas con el fuerte aumento del gasto de los uruguayos fuera del país, las menores compras de petróleo compensaron el crecimiento de las importaciones.

Por sector. Si bien todos los sectores de actividad registraron un crecimiento durante el primer trimestre del año, si se los compara con igual período de 2012 hubo una desaceleración generalizada de la expansión sectorial.

La industria pasó de crecer a una tasa de 4,3% interanual a una más moderada de 2% en el primer trimestre del año, con un mal desempeño exportador. En tanto, el sector comercio, restaurantes y hoteles, mostró una expansión de 0,4% respecto a igual trimestre del año pasado. La desaceleración frente al dato de 0,9% del reporte anterior se debió al menor ingreso de turistas y la caída del gasto promedio que realizaron los visitantes en los meses de zafra.

Ambos sectores, sin embargo, recuperaron el crecimiento medido en términos desestacionalizados respecto al trimestre inmediato anterior, luego de caer en el último tramo de 2012.

La construcción, por su parte, mostró un fuerte freno en su dinamismo, desde una expansión de 13,2% en el último tramo del año pasado a una tasa actual de 1,3%. Incluso, si se mira la evolución respecto al trimestre inmediato anterior, el sector tuvo un retroceso de 3% en el primer trimestre del año.

La excepción al enfriamiento de la economía estuvo en el suministro de electricidad, gas y agua –debido a las mejores condiciones de generación hidroeléctrica–, que tuvo un crecimiento de 163,6% interanual, y las actividades agrícolas y ganaderas, que pasaron de crecer a una tasa interanual de 0,5% a una más acelerada de 5,7%. La cosecha récord de soja y la mayor faena de ganado vacuno estuvieron detrás de ese impulso.