Un grupo de "maleteros", como se les llama a las personas que trasladan mercancía de Venezuela hacia Colombia, cerró por más de siete horas los puentes internacionales Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, en protesta por los controles del Gobierno venezolano sobre el contrabando en la frontera.

Desde hace un mes la Gobernación de Táchira agudizó las medidas de vigilancia en los pasos fronterizos hacia Colombia, al colocar alcabalas nocturnas no solo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), sino del Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios ( Indepabis ), la Superintendencia Nacional de Silos, Almacenes y Depósitos Agrícolas (Sada) y la Policía de Táchira.

Los manifestantes alegaron a la prensa que cerraron el paso porque el Gobierno de Venezuela se puso muy estricto con la vigilancia y control del contrabando en el tramo que lleva hacia Cúcuta y Ureña. A este grupo también se sumaron los "pimpineros", quienes se dedican al contrabando de gasolina en la frontera con Colombia. Su molestia se debe a que el gobernador de Táchira, José Gregorio Vielma Mora, ordenó revisar durante las 24 horas del día los tanques de autos grandes, medianos y pequeños que pasen por los puentes Simón Bolívar y Santander.

Todo parece indicar que el cierre de los puentes es una advertencia a la autoridad nacional de "maleteros" y "pimpineros" que no se sienten cómodos con las medidas que ha tomado la Gobernación de Táchira para reducir los índices de fuga de alimentos y gasolina .

Las medidas. Desde el 1° de septiembre, 400 funcionarios fueron desplegados en la frontera para reforzar la vigilancia sobre el contrabando de alimentos.

A través de su cuenta de Twitter, el gobernador de Táchira aseguró que gracias a las acciones de control en los puentes internacionales, en nueve días los funcionarios han retenido 1.020 toneladas de alimentos, que serán distribuidos en jornadas de mercados populares en el estado.

"Vamos a seguir con los operativos en la frontera para consolidar la patria, para que el pueblo no haga cola y la familia tenga alimento", escribió el gobernador en su cuenta de la red social.

Las amenazas. A pesar de que el Ejército Nacional de Colombia se aproximó hasta los puentes internacionales, "los maleteros" insistían en mantener la protesta: quemaron cauchos y dos vehículos para evitar el paso tanto de automóviles como de peatones.

Las personas que necesitaban trasladarse por el puente se vieron obligadas a cruzar el río o atravesar las trochas.

Los "maleteros" aseguraron que no pararían la protesta hasta que las autoridades venezolanas garantizaran la eliminación de los controles dispuestos por la Gobernación de Táchira para evitar el paso de alimentos hacia la zona fronteriza.

Otra de las razones que alegaron los manifestantes, según el diario regional La Nación, es que los motorizados que se trasladan por el puente son retenidos por la Guardia Nacional Bolivariana sin razón aparente.