Nueva York, EFE. Wall Street abrió este martes en terreno positivo y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, avanzaba el 0,4% tras conocerse que el precio de la vivienda en EE.UU. volvió a subir con fuerza en abril, lo que apunta a una recuperación generalizada del mercado inmobiliario.

Media hora después del inicio de la sesión, ese índice sumaba 59,33 puntos para colocarse en las 14.718,89 unidades, al tiempo que el selectivo S&P 500 ganaba el 0,48% (7,57 puntos) hasta 1.580,66 unidades y el índice compuesto del mercado Nasdaq ganó el 0,58% (19,1 puntos) hasta 3.339,86 unidades.

Los números verdes se imponían este martes después de conocerse que el precio de las viviendas unifamiliares en EE.UU. firmó en abril la mayor subida mensual de la que se tiene registro, según Standard & Poor's, que dijo que estos datos confirman "la fortaleza de la recuperación del mercado inmobiliario".

A esos datos se unía el aumento del 3,6% que se anotaron en mayo los pedidos de bienes duraderos a las fábricas de este país y el nuevo repunte de la confianza de los consumidores.

Las ganancias tomaban finalmente Wall Street después de un periodo de volatilidad detonado por el calendario de retirada de los estímulos que esbozó la Reserva Federal de EE.UU. y por las preocupaciones sobre la economía china, que propiciaron un retroceso del 0,94% la víspera en el Dow Jones.

Más de dos tercios de los componentes del Dow Jones subían a esta hora, liderados por la tecnológica Hewlett-Packard (2,09%), las financieras Bank of America (1,54%), JPMorgan Chase (1,47%) y American Express (1,47%) y la aeronáutica Boeing (1,17%), entre otras.

El lado negativo lo encabezaban la farmacéutica Merck (-0,52%) y la química DuPont (-0,32%).

Fuera de ese índice, la empresa de cruceros Carnival subía el 1,26% tras anunciar unos resultados que superaron las expectativas y desvelar que separará los puestos de presidente y consejero delegado.

En otros mercados, el petróleo de Texas subía a US$95,22 por barril, el oro ascendía a US$1.279,3 la onza, el dólar bajaba frente al euro (que se cambiaba por US$1,308), y la rentabilidad de la deuda estadounidense a diez años subía al 2,54%.