Lima, Andina. Nueve regiones definieron las potencialidades de sus territorios con la Zonificación Económica Ecológica (ZEE), la cual no limita las inversiones, afirmó el viceministro de Desarrollo Estratégico de los Recursos Naturales, Gabriel Quijandría, en entrevista con el Diario Oficial El Peruano.

-¿En qué consiste el ordenamiento territorial y de qué modo puede ser útil para las regiones?

–Es un proceso conducido por el Ministerio del Ambiente (Minam), por medio del cual se busca generar un esquema para lograr que las actividades productivas y económicas que ocupan un territorio se den en el marco de conservación de los ecosistemas, los bienes y los servicios básicos para el sostenimiento de la vida humana.

-¿Qué actividades pueden identificarse dentro de un territorio?

–Con la ZEE se identifican las potencialidades y las limitaciones de un territorio. En función de esas fortalezas se definen las alternativas de uso del territorio y los requerimientos ambientales para que la actividad que queremos desarrollar no ponga en riesgo el medioambiente. Pueden identificarse áreas productivas, de conservación y de tratamiento especial.

-¿Esa zonificación tendrá algún impacto en los proyectos que se desarrollan?

–La identificación del uso de un territorio no limita las inversiones, ni restringe los derechos que se tienen sobre los recursos naturales. Si tiene algún impacto será en la medida en que se convierta en un referente para avanzar en estándares de gestión ambiental más exigentes.

-Pero qué pasará, por ejemplo, con un proyecto minero que se ubica en un área identificada que corresponde a recuperación ecológica. ¿Puede seguir desarrollándose?

–La ZEE no afecta los derechos ya otorgados. Si ese fuera el caso, los estándares que se exijan –ya no por el Minam, sino por el Ministerio de Energía y Minas– serán mayores. La caracterización de una potencialidad no es excluyente con la otra.

-¿A quiénes les compete llevar adelante la ZEE?

–Es una competencia compartida entre el sector Ambiente, como ente rector del instrumento, y cada nivel de gobierno que es responsable de la aprobación de los diagnósticos de ZEE. El Minam acompaña el proceso para asegurar la coherencia técnica y evitar que se haga de forma antojadiza, siguiendo la presión de los sectores productivos o sociales.

-¿Cuántas regiones ya tienen identificados los usos de su territorio?

–Nueve regiones ya cuentan con ZEE, otras doce tienen procesos avanzando. Lima Metropolitana, La Libertad, Áncash e Ica no lo han iniciado todavía. Las regiones que impulsan este procedimiento se han dado cuenta del potencial que será para la promoción del desarrollo en sus jurisdicciones.

Herramienta muy útil

-¿En qué medida la ZEE puede ayudar a reducir el clima de conflictividad?

–En un territorio mejor caracterizado se tiene claro cuáles son las zonas con más potencial, cuáles requieren un tratamiento especial y una intervención específica. Eso tenderá a tener un territorio menos conflictivo.

-¿No debería, entonces, generar preocupación en los inversionistas?

–No porque esto no es una limitación. Un empresario serio debe estar dispuesto a hacer inversión adicional y tener mayor cuidado en la zona donde quiere operar. La inversión de buena calidad, con sostenibilidad ambiental e inclusión social, sea bienvenida. Han pasado 20 años desde que empezamos a hacer gestión ambiental, los requerimientos han aumentado y la tecnología también.