El Grupo Aeroméxico, que opera la principal línea aérea del país, informó este jueves que concluyó su proceso de reestructuración financiera bajo el Capítulo 11 de la Ley de Quiebra de Estados Unidos y anunció un plan de inversión de US$ 5.000 millones para los próximos cinco años.

La compañía dio por finalizado el proceso luego de casi un año y nueve meses de negociaciones y cambios en la estructura de la compañía.

Según un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) de México, el valor de capital de la compañía reestructurada es de US$ 2.564 millones.

El acuerdo alcanzado contempló la entrada de nuevo capital por US$ 4.266 millones que implicó la la dilución de 682 millones de acciones y la posterior emisión de más de 682 billones de nuevas acciones. Las acciones listadas en circulación ascienden a 136.423.959 con un valor teórico de alrededor de US$ 18,79, inforó Expansión.

"Estamos listos para volar rápido a nuevas alturas mientras que emergemos de nuestro procedimiento bajo el Capítulo 11”, dijo Andrés Conesa, director general de Aeroméxico, citado en el comunicado.

La compañía destacó una "fuerte base financiera y una sólida estructura de capital" tras emerger del Capítulo 11. En esta nueva etapa, la aerolínea prevé invertir unos US$ 5.000 millones para ampliar su flota y mejorar la experiencia del cliente, claves para consolidar su crecimiento.

Aeroméxico espera sumar 22 aeronaves a su flota durante 2022, para alcanzar 147 unidades en operación al final del año.

El fondo Apollo Global Management y Delta Air Lines quedan como los principales accionistas de Aeroméxico con un 22,38% y 20% de participación, respectivamente. Los nuevos inversionistas y acreedores que capitalicen sus créditos tendrán el 53,52%, mientras que el grupo de inversionistas mexicanos -conformado por Eduardo Tricio Haro, Valentín Diez Morodo, Antonio Cosío Pando y Jorge Esteve Recolons-, tendrán el 4,10%