Sao Paulo. La constructora brasileña Odebrecht, que inició una solicitud de recuperación judicial para evitar la quiebra, tiene deudas por 438 millones de reales (unos US$112 millones) con 42 ex ejecutivos que aceptaron ser delatores premiados para confesar la corrupción de la compañía en la operación "Lava Jato" (Lavadero), según publicó este miércoles la prensa local.

La lista de delatores premiados, como se conoce a los que confesaron delitos y fueron beneficiados con libertad y penas más bajas, se hizo pública después de que la empresa presentó una convocatoria de acreedores ante la justicia.

Odebrecht, cuya deuda total se sitúa en 98.500 millones de reales (unos US$25.255 millones), pidió la reestructuración de 65.500 millones de reales (cerca de US$16.794 millones), una solicitud que fue aceptada por el juez Joao de Oliveira Filho, del fuero de Quiebras y Recuperaciones Judiciales de la ciudad de Sao Paulo.

En la operación "Lava Jato", 78 ejecutivos de la empresa, entre ellos el que fue presidente y heredero de la firma, Marcelo Odebrecht, hicieron un acuerdo de delación premiada con el Ministerio Público para confesar crímenes a cambio de beneficios en la situación procesal.

En la lista de acreedores por haber sido delatores premiados de pago de sobornos y conformación de cártel en licitaciones para lograr sobreprecios, se encuentran Emilio Odebrecht y su hijo Marcelo, que juntos piden 97 millones de reales (unos US$24,87 millones).

La lista de delatores premiados, como se conoce a los que confesaron delitos y fueron beneficiados con libertad y penas más bajas, se hizo pública después de que la empresa presentó una convocatoria de acreedores ante la justicia.

El grupo Odebrecht, que posee la mayor constructora de América Latina, fue fundado en 1944 por Norberto Odebrecht, padre de Emilio y abuelo de Marcelo.

En la lista está también Hilberto Mascarenas, quien dirigía una oficina dedicada al pago de sobornos a políticos y funcionarios.

Mascarenas, por la confesión, acordó con Odebrecht una remuneración de US$6 millones que no fueron pagados a raíz de la frágil situación de la empresa.

Parte de la deuda de Odebrecht intentó sin éxito ser negociada con los bancos acreedores.

Marcelo Odebrecht, que había sido condenado a 31 años y medio de cárcel en varias causas, cumple prisión domiciliaria en su mansión de Sao Paulo tras el acuerdo de delación premiada.

La empresa reconoció haber cometido ilegalidades en 12 países y abonó una multa de US$3.500 millones a las autoridades de Brasil, Estados Unidos y Suiza.

La solicitud de recuperación judicial excluye a varias empresas subsidiarias, como la petroquímica Braskem y la constructora OEC.