En noviembre de 2011, los cielos de Estados Unidos sufrieron un infarto comercial: American Airlines, una de las más grandes aerolíneas de ese país, se declaró en quiebra. Catorce meses de pérdidas consecutivas, aeronaves viejas que gastaban demasiado combustible, entre otros, fueron algunos de los factores que confabularon en contra de la firma. No obstante, en los últimos meses la empresa se ha aplicado una terapia de shocks. A través de diversos ajustes en sus operaciones, ha podido recuperarse relativamente. En el último trimestre de 2012 no registró pérdidas (ganó US$262 millones mientras que en 2011 había alcanzado un déficit de US$1.095 millones). A esto se suma que el proceso de fusión con US Airways para formar una de las aerolíneas más grandes del mundo ya está encaminado.

¿Es el Perú un mercado relevante en esta nueva etapa? Todo indica que sí. Hace unos meses, la empresa restableció su vuelo directo entre Lima y Dallas. “El aeropuerto internacional de Dallas-Fort Worth –con más de quinientos vuelos al día– es una puerta de conexión ideal e importante con el mundo.

Con esta ruta, nuestra oferta creció 30% en el mercado peruano”, dice Santiago Motta, gerente general de American Airlines en el Perú. Según John Elliot, ex presidente de la Asociación Peruana de Aviación Comercial, este destino es muy relevante, ya que además de posibilitar que los peruanos se puedan conectar con otras regiones del mundo –como Asia– permite consolidar otras rutas dentro de EE.UU. Motta agrega que el año pasado el vuelo directo entre Lima y Miami –el único que tenían habilitado– registró un factor de ocupación del 90% en promedio anual.

Las expectativas del ejecutivo en cuanto a los vuelos hacia EE.UU. son igual de alentadoras para 2013. ¿Debería la empresa implementar nuevas rutas directas a EE.UU. en los siguientes años? Para Carlos Gutiérrez, gerente general de la Asociación de Empresas de Transporte Aéreo Internacional (Aetai), eso dependerá de los estudios de mercado y sus intenciones de expansión.

“Ninguna aerolínea pone un vuelo directo si no tiene un mercado relevante que permita justificar esa operación”, dice. Nueva York sería una importante alternativa. “La posibilidad de nuevas rutas está en constante evaluación”, dice Motta. Pero la firma no la tendrá fácil.

Según John Eliot, la empresa tendrá que competir con las aerolíneas sudamericanas, las cuales han aplicado importantes mejoras en sus servicios. El Perú, no obstante, presenta buenas oportunidades para la compañía. Además del creciente aumento de los ingresos de los peruanos, la construcción del aeropuerto internacional de Chinchero en Cusco configura una posibilidad, según Elliot, para que la firma pueda tener vuelos directos entre la Ciudad Imperial y EE.UU.
La empresa tiene fuertes razones para ser optimista este año. De acuerdo con Aetai, en 2013 el flujo total de pasajeros en el Perú alcanzará los 15 millones, de los cuales cerca de 45% serían de vuelos internacionales. Las oportunidades están en la pista.