Lima. Las obras de ampliación de capacidad del ducto de Camisea, y que opera Transportadora de Gas del Perú (TGP), estarán concluidas en el primer semestre del 2015, afirmó el viceministro de Energía, Edwin Quintanilla.

Reconoció que existe una demora de un año en el avance de la obra e indicó que lo más importante es que ya se reanudaron los trabajos.

La ampliación del ducto ubicado en la selva sufrió un retraso debido principalmente a la falta de seguridad en la zona.

Quintanilla señaló que es mínima la posibilidad de que las tarifas eléctricas se disparen debido al atraso en las obras de Camisea, que obligaría a usar un combustible más caro para generar electricidad.

De esta forma, descartó problemas energéticos en el 2014, ya que el próximo año empiezan a operar 1.500 megavatios (Mw) y la demanda de energía es de 400 Mw.

“Este año y el próximo tendremos la mayor reserva eléctrica de los últimos años”, anotó en el programa Pulso Empresarial.

Por otro lado, refirió que el reciente incremento en el precio del balón de gas fue de carácter especulativo, y lo importante es que el público esté informado y sepa donde adquirir el gas a menor precio.

Por su parte, TGP informó que reinició las distintas actividades relacionadas a la construcción de la planta compresora, que permitirá ampliar la capacidad del gasoducto de Camisea, y que se ubicará en la provincia de La Convención (Cusco).

Afirmó que la planta permitirá ampliar la capacidad de transporte del gasoducto hasta 850 millones de pies cúbicos diarios (Mmpcd) para el mercado local, llevando más gas para el desarrollo del país.

Refirió que si se consolidan las medidas de seguridad en la zona, la obra podría culminarse en el 2015.

Explicó que el gobierno a través de las fuerzas del orden ha incrementado y mejorado las condiciones de seguridad básicas para llevar a cabo este proyecto de expansión.

Indicó que se ha instalado desde el mes de abril una base militar en el sitio de la planta compresora con el fin de preservar la integridad de los trabajadores y contratistas de TGP, permitiéndose así poder reiniciar las actividades.

“De esta forma, a pesar de la situación general en la zona, la empresa mantiene su compromiso para continuar incrementando la capacidad de transporte que hoy permite atender casi al 50% de la energía eléctrica y más del 80 por ciento del gas licuado de petróleo (GLP) que consume Perú”, dijo.