El fracaso de la primera subasta pública para conceder las concesiones viales del Programa de Inversiones en Logística del Gobierno brasileño, sin ningún postulante en la jornada de este viernes, denota la "falta de previsión", según opinó este sábado un analista.

"Ese vacío de interesados es por la falta de previsión del Gobierno, que no volvió atractivas las licitaciones de algunas vías y desestimó a los inversores, pues muchos de ellos no confían en tener como socio al Gobierno", declaró a Efe el arquitecto y analista vial AC Cegonha.

La primera subasta, para la concesión de la carretera BR-262, que une las ciudades de Belo Horizonte (Minas Gerais) y Vitoria (Espírito Santo), no tuvo postulantes y esa falta de interesados provocó descontento en la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, según publicó la edición digital del diario Folha de Sao Paulo.

Para Cegonha, "el Gobierno tenía que tener previsto que no era una licitación atractiva, pues los precios de los peajes planteados (un poco más de US$6 por coche) no podrían disminuirse y es una vía de poco tráfico de camiones, concentrada básicamente con tránsito de pequeños automóviles los fines de semana".

El Gobierno, que mantiene las fechas para otras siete subastas en el semestre, pretende repetir la oferta de este viernes y revaluar los estudios previos.

Cegonha comentó que "es también considerado como de alto riesgo que el Gobierno no haya invertido lo suficiente en los últimos años en esas vías, lo que hace temer a los inversores y desconfiar preguntándose: ¿entonces por qué ahora el Gobierno quiere invertir?".

La concesión para la administración de otra de las carreteras federales, la BR-050, que comunica los estados de Minas Gerais y Goiás, contó con ocho ofertas de consorcios interesados.

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, consideró como una "sorpresa" la falta de interés y atribuyó la situación a un problema de "naturaleza política".

El ministro de Transportes, César Borges, indicó después de la fracasada subasta que el Gobierno puede reabrirla o eliminarla del plan logístico.

"No estoy frustrado. Salimos empatados. Vamos para adelante ahora porque queremos ser victoriosos y el programa es importante para el país", declaró Borges.

Un artículo del diario Folha de Sao Paulo apuntó que en los últimos doce meses los gastos públicos en carreteras fueron de 8.500 millones de reales (unos US$3.126 millones), cifra inferior en 17,47 % menos que en 2010.

La carretera en cuestión, por ejemplo, tenía autorizados 294,2 millones de reales en inversiones (unos US$128,9 millones), de los cuales sólo fueron ejecutados 1,3 millones de reales (unos US$569.925).