Nueva Delhi. El gigante siderúrgico Arcelor Mittal ha desistido de su multimillonario proyecto de inversión en la región de Orissa, en el este de la India, ante la imposibilidad de adquirir los terrenos necesarios, informaron este jueves medios locales.

Un responsable de la compañía, Vijay Bhatnagar, anunció desde Luxemburgo que el proyecto, que ascendía a unos US$6.700 millones, ha resultado inviable por los retrasos en la autorización oficial para adquirir tierras y explotar minas de hierro en la zona.

Arcelor Mittal, la mayor siderúrgica del mundo, llegó a un acuerdo con las autoridades regionales en 2006 pero la oposición de muchos residentes a la venta de terrenos a la multinacional y los reparos en la concesión de permisos ha dado al traste con el plan.

El gobierno regional, sin embargo, afirmó que el proyecto estaba inactivo y que la compañía no había hecho ninguna gestión en los últimos dos años a pesar del interés mostrado por las autoridades, según un responsable oficial citado por la agencia IANS.

El fracaso de la construcción en Orissa de la planta de Arcelor, que debía producir doce millones de toneladas anuales de acero, es el segundo varapalo que reciben esta semana las autoridades indias en sus esfuerzos por atraer inversores al gigante surasiático.

El pasado martes la surcoreana Posco anunció que se retiraba -por parecidos motivos que su competidora- de un proyecto inversor en la región meridional de Karnataka donde tenía prevista la construcción de una planta por valor de US$5.000 millones.

Paradójicamente, tras anunciar el fracaso de sus planes en el sur de la India, Posco anunció que centraría ahora sus esfuerzos en sacar adelante un proyecto similar en Orissa que se enfrenta a una enorme oposición popular y política en el estado oriental.

La retirada de estas inversiones siderúrgicas suponen un fuerte revés para el interés de Nueva Delhi por atraer inversión extranjera y revivir la economía india, que, con 5%, registró el pasado ejercicio el menor índice de crecimiento en una década.

Para intentar paliar el déficit inversor, las autoridades indias aprobaron esta semana un relajamiento de los límites para la inversión extranjera directa y aumentaron las cuotas permitidas para las firmas foráneas en diversos sectores.

Según los expertos, la medida podría contribuir a la recuperación de la divisa india, que se ha depreciado recientemente casi 12% respecto al billete verde y que acumula desde agosto de 2011 una pérdida superior al 36%