Argentina es el país de la región que proporcionalmente menos petróleo debe importar, con un volumen equivalente al 8,2% del consumo total del país, a pesar de que la demanda se duplicó desde 2003 hasta la fecha.

Así lo planteó este viernes el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, al participar de la firma del acuerdo entre la Nación y las provincias productoras de gas y petróleo que creó una Comisión Federal para el Cumplimiento de los Objetivos de la Soberanía Hidrocarburífera.

Argentina en 2003 consumía 1,33 barriles de petróleo por habitante al año y en la actualidad esa cifra se eleva a 2,53 barriles, con lo que prácticamente duplicó la demanda en los últimos diez años; frente a los actuales 0,59 de Brasil; 0,89 de Chile y 0,92 barril per cápita de Uruguay.

Para De Vido, "esto explica la necesidad de recuperar el autoabastecimiento, porque no solamente cayó la producción sino que creció en forma geométrica el consumo de sus habitantes".

Este mayor consumo por hogar no se condice con las necesidades de importación de combustible de cada país de referencia, ya que para la Argentina representa el 8,2% del total de su consumo; para Brasil 15,6%; para Chile 50,6%; y para Uruguay 52%.

En volúmenes, la Argentina requiere importar 23.795 de los 2.849.315 barriles que compone su consumo total, lo que equivale a un gasto por importaciones de US$256 per cápita al año, de acuerdo a las cifras de la cartera de Planificación.

Esta misma relación es sensiblemente mejor que la que presenta Brasil, que debe importar 1.274.000 de los 8.153.425 barriles que consume al año y que estadísticamente le cuesta a cada habitante un promedio de US$276 al año.

Chile importa 519.000 de los 1.025.205 barriles que requiere con un gasto de US$1.314 por habitante al año; y Uruguay debe comprar en el exterior 64.438 de los 124.000 barriles que consume con un gasto anual per cápita de US$855.

Estas cifras, como explicó De Vido en su presentación, también reflejan que la Argentina tiene un consumo por habitante 329% superior al de Brasil, 184% mayor al de Chile y 174% por encima del de Uruguay.

El funcionario, al plantear estas cifras, destacó que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner busca "generar los volúmenes de hidrocarburos necesarios para abastecer una demanda que es cualitativamente superior a cualquier país de la región y no solamente per capita, sino inclusive en la cantidad de petróleo autoabastecido".

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