Buenos Aires. Argentina restringió las exportaciones de carne para contener una fuerte alza de los precios locales, una medida que disparó una amenaza de huelga del sector rural, aunque fuentes de la industria dijeron que el gobierno prometió normalizar los embarques.

Argentina es uno de los mayores exportadores mundiales de cortes bovinos, pero la carne es también uno de los principales alimentos de la población, por lo que la subida de su precio suele generar un amplio malestar social.

Fuentes de la industria frigorífica confirmaron a Reuters que el gobierno detuvo embarques de carne desde el sábado, una medida extraoficial que según reportes de la prensa local fue ordenada por teléfono a transportistas.

"Se van a comenzar a liberar de manera inmediata" los envíos que habían sido detenidos, dijo Mario Ravettino, presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas, a la local Radio 10.

Ravettino realizó las declaraciones tras reunirse con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que es el funcionario designado por el gobierno para controlar los precios.

La disputa se produce en momentos en que el rodeo ganadero es insuficiente para satisfacer la habitual demanda local y de exportación.

Una fuerte sequía y las políticas ganaderas intervencionistas que son resistidas por el sector, llevaron a la contracción del rodeo, disparando los precios de los cortes vacunos en el mercado local, lo que ya había llevado al gobierno a limitar las exportaciones el mes pasado con el fin de aumentar la oferta.

La presidenta Cristina Fernández sostiene desde hace años una fuerte disputa con el sector agropecuario por las intervenciones oficiales en los mercados de alimentos, por lo que la nueva restricción a las ventas de carne volvió a generar tensión en los productores agrarios.

"Este solo motivo debería ser causa suficiente para que el sector declare un paro", señaló al canal de noticias TN Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina.

El sector rural realizó en 2008 duras protestas, que incluyeron huelgas comerciales y cortes de rutas, contra un alza impositiva, un conflicto que derivó en una crisis política y en una desaceleración de la economía doméstica.

En un intento de bajar el tono a las críticas, el Ministerio de Agricultura dijo a través de un comunicado que el gobierno no pretende el cierre de las exportaciones.

"No está en el espíritu de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, el cierre de las exportaciones de carne", aseguró el ministro de Agricultura, Julián Domínguez.

"Las exportaciones que se realizan en este momento guardan equilibrio con la oferta", añadió.