La construcción de la mayor central hidroeléctrica de Ecuador, Coca Codo Sinclair, a cargo de la empresa china Sinohydro, en la Amazonía del país, ha contribuido a mejorar la calidad de vida de los habitantes del cantón El Chaco, un pequeño poblado situado en el área de influencia de la obra.

Se trata del proyecto energético más emblemático de Ecuador ubicado entre las provincias amazónicas de Napo y Sucumbíos (este), con una capacidad instalada de 1.500 megavatios de energía limpia y renovable.

La hidroeléctrica construida por la empresa china también ha traído beneficios para todo Ecuador, ya que cubre el 35 por ciento de la demanda nacional de energía eléctrica, aprovechando las aguas del río Coca que resulta de la confluencia de los ríos Quijos y Salado.

Se estima que reducirá 4,7 millones de toneladas anuales de dióxido de carbono, lo cual es de gran beneficio ambiental; además de que cada año va a ahorrar al país más de US$ 450 millones  en importación de combustible.

Gracias a su construcción, Ecuador dio un giro pasando a ser exportador de energía eléctrica a los países vecinos de Colombia y Perú aprovechando las ventajas de las interconexiones eléctricas binacionales.

Se estima que la obra reducirá 4,7 millones de toneladas anuales de dióxido de carbono, lo cual es de gran beneficio ambiental; además de que cada año va a ahorrar al país más de US$ 450 millones  en importación de combustible.

Autoridades y pobladores de El Chaco, en Napo, destacaron la importancia de la obra desde su fase de construcción hasta su entrada en operación en 2016, por los beneficios sociales y económicos que trajo al país suramericano.

El alcalde de El Chaco, Álvaro Chávez, resaltó en una entrevista con Xinhua la coordinación y la buena vecindad entre la empresa Sinohydro y la población de las áreas de influencia directa del proyecto, donde generó miles de fuentes de empleo.

"En la fase de construcción resaltar mucho, no solo la parte del trabajo que hizo Sinohydro, como construcción del proyecto, sino también el buen entendimiento. Generó mano de obra local, generó prestación de servicios de la localidad hacia la empresa", indicó.

Estimó que más de 7.500 trabajadores ecuatorianos y residentes de las comunidades aledañas al proyecto participaron en la construcción de la hidroeléctrica.

Además, valoró la política de responsabilidad social de la empresa en aspectos sociales y la preservación del medio ambiente, así como el aumento de la capacidad del relleno sanitario de la zona.

De igual manera, la entrega de recursos por parte del Gobierno ecuatoriano como anticipo de las utilidades que iba a generar el proyecto.

"Y con eso nosotros desarrollamos, por ejemplo, la planta de agua de El Chaco, plantas de tratamiento de aguas residuales. Creo que ha sido una época muy importante para el cantón cuando construyeron el proyecto", apuntó.

El alcalde agregó que la vida en El Chaco se dinamizó con esta megaobra.

"Fueron momentos en donde la economía giró a través de la construcción de este proyecto, como decía no solo la ocupación de la mano de obra local, que fue importantísimo, sino también la prestación de servicios. Eso generó y dinamizó la economía aquí en El Chaco", resumió.

Chávez, que se ha desempeñado como alcalde durante la etapa de construcción y entrada en funcionamiento de la hidroeléctrica, destacó la colaboración de Sinohydro en algunas obras de infraestructura solicitadas por la comunidad.

Los habitantes del recinto San Luis, perteneciente a la parroquia Gonzalo Días de Pineda, del cantón El Chaco, coincidieron en que el trabajo de Sinohydro en el proyecto ha beneficiado al pueblo con la mejora de servicios y carreteras, y ayudas sociales para escuelas de la localidad.

Karina Farinango, presidenta de la junta de padres de familia de la Escuela 12 de Febrero, se sumó a los agradecimientos por la obra social de la empresa china.

"Sinohydro nos colaboró con una televisión, un equipo de sonido y algunas cosas que todavía las tenemos. Este año también con algunas cosas que se les ha pedido, estamos muy agradecidos", dijo Farinango.