Asunción. El director paraguayo interino de la represa de Yacyretá, Guillermo López, asumió este viernes su cargo y criticó la falta de institucionalidad con la que ha funcionado la entidad binacional, que Paraguay comparte con Argentina.

López dijo que entregará un informe al gobierno del presidente electo, Horacio Cartes, que asumirá el mando el próximo día 15, con un "diagnóstico sobre las necesidades que existen para poder buscar las soluciones requeridas", según la agencia estatal IP.

El presidente saliente, Federico Franco, destituyó el jueves a Enrique Cáceres como director paraguayo de Yacyretá, cargo para el que había sido nombrado en diciembre de 2011.

El decreto de destitución no adujo razones para el relevo de Cáceres, que la prensa atribuyó a su firma en una resolución del directorio de Yacyretá que aprueba el gasto de US$200 millones para obras en la parte argentina, con un préstamo de la Corporación Andina de Fomento.

El nuevo responsable, que se denominó a sí mismo "Guillermo el Breve" y cuyo nombramiento aún requiere la aprobación del Senado, aseveró que Yacyretá ha funcionado con una seria falta de institucionalidad y sucesivos directorios que atendieron cuestiones ajenas a los intereses de la represa.

"El 90% de la cúpula se dedica a atender cuestiones sociales, que, si bien son importantes, van en detrimento de los verdaderos intereses de la institución", abundó López.

La totalidad de las máquinas de la represa sufren averías, aseguró López, que declaró que en Yacyretá hace falta más profesionalismo y menos política.

Paraguay comparte dos centrales hidroeléctricas con sus vecinos, Yacyretá con Argentina e Itaipú con Brasil, y les cede su excedente de energía a cambio de compensaciones económicas.

Argentina debe a Paraguay 34 de los 120 millones acordados en pago por la cesión de energía en 2012, cifra que en 2013 se redujo a 70 millones porque se generó menos energía a causa de la sequía y hubo también menor cesión al vecino, según datos de la prensa.