Tokio. Kazuo Inamori, el fundador del fabricante de electrónicos Kyocera, aceptó este martes convertirse en el nuevo presidente ejecutivo de la castigada Japan Airlines, al tiempo que las acciones de la firma volvieron a desplomarse ante la esperada bancarrota.

JAL posiblemente presente la quiebra la próxima semana como parte de una reestructuración más amplia que apunta a reducir su deuda, recortar 13.000 empleos y reducir hasta dos docenas de rutas no rentables, dijeron fuentes a Reuters.

Con una deuda de US$16.000 millones, la bancarrota de JAL sería la sexta más grande en la historia japonesa.

Inamori, de 77 años -es presidente honorario del directorio Kyocera y un monje budista ordenado- reemplazará a Haruka Nishimatsu, quien indicó que renunciaría como parte de una reestructuración supervisada por un fondo respaldado por el gobierno.

Fundada en 1959 como una empresa de cerámicas, Kyocera se ha transformado en una de las firmas de tecnología más rentables de Japón.

Sus productos incluyen componentes de semiconductores, teléfonos móviles y celdas solares.

La ausencia de experiencia en la industria de las aerolíneas podría dificultar inicialmente los esfuerzos de Inamori, pero no sería un obstáculo crítico, dijeron analistas.

"Creo que es la persona correcta para Japan Airlines en este momento, debido a que Japan Airlines necesita una persona respetada para su reestructuración de negocios", dijo Yasuhiro Matsumoto, analista de crédito de Shinsei Securities.

"Para este momento, el Gobierno acordó ofrecer respaldo financiero a Japan Airlines, por lo que no deberíamos preocuparnos sobre cuánto le tomará familiarizarse con Japan Airlines", agregó.

Con masivos volúmenes, las acciones de JAL se derrumbaron hasta su límite diario de 30 yenes el miércoles a 7 yenes, o menos de 10 centavos de dólar.

Eso dejó a la mayor aerolínea de Asia por ingresos con una capitalización de mercado de US$208 millones, casi la misma que Tunisair y Austrian Air.