Melbourne. La australiana Arrow Energy aceptó el lunes la nueva oferta que hizo por sus activos australianos Royal Dutch Shell y PetroChina, en una operación que le da a China su primera porción de la próspera industria de gas de vetas de carbón australiana.

La oferta, que fue elevada en 6% a 3.400 millones de dólares australianos (US$3.100 millones), precisa de la aprobación de las autoridades de Australia y los accionistas de Arrow.

La propuesta enfatiza la creciente importancia del gas de vetas de carbón (CSG, por su sigla en inglés) como fuente clave de energía en Estados Unidos y un blanco principal de las multinacionales en Australia desde el 2008.

Además de 4,7 dólares australianos por acción en efectivo por los activos australianos, los inversionistas de Arrow retendrán una participación en una entidad nueva que será llamada Dart Energy, que albergará los activos internacionales y algunos locales.

El emprendimiento conjunto entre Shell y Petrochina integrará los activos australianos de Arrow con los activos de CSG que ya tiene Shell y con su proyectada planta de gas natural líquido (GNL) en el estado de Queensland, dijeron.

Shell y PetroChina se repartirán en partes iguales el gas producido por la planta de GNL y la gran petrolera anglo-holandesa dijo que probablemente venda el gas a China.

Los analistas dijeron que tiene sentido estratégico que Shell impulse sus activos de gas de vetas de carbón en Australia, dado que ha dicho que son clave para sus planes de expansión. El precio ofrecido a Arrow fue inferior a lo que preveían algunos analistas.

Pero, ya que Shell declinó decir cuánto aportaría cada parte del emprendimiento, los analistas no tienen claro exactamente cuán bueno sería un acuerdo para la mayor petrolera europea por valor de mercado.

El acuerdo de Arrow llega tras dos semanas de negociaciones desde que Shell y PetroChina hicieran una oferta inicial que los inversionistas consideraron muy baja.

"Puedo decirles que no fue una discusión sencilla," comentó el presidente local de Shell, Russell Caplan, a los periodistas. Los papeles clase A de Shell en Londres bajaban un 1,47% a las 1422 GMT.

Obstáculo regulatorio. El acuerdo necesita la autorización de la Comisión de Revisión de Inversiones Extranjeras de Australia, que seguramente lo analizará minuciosamente luego de que los reguladores dijeran que quieren limitar las participaciones estatales en las mayores firmas de recursos de Australia a 15%.

La nueva oferta llega mientras cuatro empleados del grupo minero Rio Tinto son sometidos a juicio en China, en un caso que tensó las relaciones entre Australia y China en los últimos meses.

Las acciones de Arrow Energy cayeron 3,59%, su mayor retroceso diario en un mes. La nueva oferta fue lanzada a una prima de 35% según el cierre de los papeles de Arrow antes del 8 de marzo, cuando Shell y PetroChina hicieron su primera oferta de 4,45 dólares australianos por acción. Sin embargo, la propuesta no llegó a los US$5 por acción que pronosticaban algunos analistas.

Los administradores de fondos dijeron que hubiera sido duro que Arrow presionara mucho más o buscara una oferta "de caballero blanco" porque Shell ya tiene 30% de los activos australianos de Arrow.

"La dificultad (...) es que probablemente no haya otros oferentes, así que Shell no está obligado a pagar los precios más altos que la gente ha visto en activos similares en el mercado en los últimos 12 meses", comentó Tim Schroeders, administrador de portfolio de Pengana Capital, que no tiene títulos de Arrow.

El director gerente de Arrow Energy, Nick Davies, dijo a los periodistas que tenía "razonable confianza" en que los accionistas aprobarían la oferta revisada.

Caplan, de Shell, indicó que estaba "bastante confiado" en obtener el visto bueno australiano para la transacción y añadió que las circunstancias son muy distintas a cuando el gobierno bloqueó el acercamiento de Shell a Woodside Petroleum en el 2001.

El gancho que usan los oferentes es que la compra traerá solidez financiera, tecnología de punta y mercado seguro para respaldar un proyecto de GNL de miles de millones de dólares que creará empleos.

"Debería ser un discurso bastante tentador para las autoridades", dijo Caplan sobre esos argumentos.