Hace poco más de ocho años Avianca agonizaba. Por esa época, de hecho, arrastraba 20 meses de acogida al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos, normativa que permite a las empresas reorganizar el negocio o liquidar sus activos. Su presente, sin embargo, es distinto, pues luego que Germán Efromovich tomara el control de la firma colombiana, en 2004, ésta logró salir del pozo financiero en el que se hallaba y alcanzó el segundo lugar en participación de mercado en América Latina. Superada sólo por Latam Airlines Group, el gigante surgido de la fusión entre la chilena LAN y la brasileña TAM.

Pero la aerolínea cafetera dio recientemente un nuevo paso en su intento por cazar al líder. Es más, se le adelantó. En efecto, el 28 de mayo pasado anunció la decisión estratégica de unificar bajo el nombre comercial único de Avianca las operaciones de todas las líneas con las que se había integrado: Taca, Aerogal y Tampa Cargo. 

En cambio, Latam -cuyos representantes declinaron ser entrevistados- sólo ocupa esta razón social para asuntos corporativos, pues LAN y TAM continúan funcionando independientemente.

Esto, en un contexto en que se ha informado un aumento de capital por US$1.000 millones –el cual se materializaría el tercer trimestre de este año- y en que el mercado ha comenzado a manifestar preocupación por la demora en las sinergias que se habían proyectado. De hecho, las acciones de este gigante se ubican actualmente en torno a la mitad de lo estimado por analistas hace un año, cuando se concretó la fusión.

Efromovich, al ser consultado por AméricaEconomía, señala que su compañía no está en guerra con nadie, agregando que la chileno-brasileña es un competidor de respeto con el que se puede convivir de manera saludable y próspera. De todas formas, el presidente de Avianca -nacido en Bolivia y naturalizado brasileño- declara: “Queremos ser los mejores, con un crecimiento sustentable y con rentabilidad”.

En ese tono, el vicepresidente ejecutivo de la colombiana, Estuardo Ortiz, manifiesta que LAN es una aerolínea “muy organizada y ahora tenemos un reto muy grande por su integración con TAM. Creemos que tenemos que estar preparados y continuar, con una marca fuerte, que tenga un significado en toda la región”.

Parte de esa preparación, detalló, vendrá asociada a una batería publicitaria y de marketing enfocada en el cliente. “En cuanto a precios, por ejemplo, vamos a salir con promociones. Queremos que la gente pueda tener la oportunidad de probar la nueva Avianca”, asevera. 

No es todo. La compañía espera sumar pasajeros en el gran mercado brasileño. “Queremos añadir por lo menos cinco o seis ciudades más desde el punto de vista internacional”, dice Ortiz.

¿Qué opinan los analistas? En este escenario, cabe preguntarse qué piensa el mercado respecto a la decisión de Avianca y su impacto en Latam. Fernando Cruz, analista asociado en Euromonitor International, plantea: “Latam parece estar tomándoselo con calma, asumiendo que su objetivo es competir con las compañías dominantes a nivel mundial. En otras palabras, es sólo un interesante golpe de marketing el de Avianca”.

Coincide Andrés Álamos, analista senior research en Banchile Inversiones. Según destaca, la participación de Latam no está en riesgo luego de la jugada de Avianca. “Las líneas aéreas se mueven más por ser eficientes en lo operacional, comercial y modelo de negocios”. Aun así, con plumas más flexibles y livianas se vuela más lejos.