Río de Janeiro. La balanza comercial de petróleo y derivados de Brasil registró en el primer semestre su mayor déficit histórico, con un saldo negativo de US$15.400 millones, cuatro veces más que en el mismo período de 2012.

Según publica este viernes el diario Folha de Sao Paulo, el déficit en la balanza comercial del petróleo deriva de una producción menor, un consumo mayor y un atraso en el registro de las importaciones de 2012 por la estatal Petrobras, lo que debe dejar el déficit este año en el peor de la última década.

La reserva de petróleo para la exportación viene disminuyendo, con lo que entre enero y julio, los ingresos procedentes de los embarques de petróleo en el país cayeron 49%.

Las paradas por manutención en varias plataformas de la estatal Petrobras provocaron la caída en la producción de petróleo brasileño. Así, el volumen de barriles producidos en el país cayó 6% entre enero y junio.

Con el aumento del consumo de gasolina y diesel en el país, debido al creciente mercado automovilístico y sus bajos precios, impulsado por el crecimiento del parque de vehículos y por sus bajos precios, las refinerías de Petrobras operan a su plena capacidad.

Pese al esfuerzo de elevar el suministro de petróleo, éste es insuficiente para toda la demanda.

Debido al precio menor del petróleo brasileño en el país, Petrobras pierde dinero con la importación del crudo para ser vendido en Brasil.

Se espera que la necesidad de importar petróleo acabe en cinco años, cuando entren en funcionamiento las nuevas refinerías que hay ahora mismo en construcción.

Este año, la balanza comercial brasileña de petróleo ha sufrido dos factores extraordinarios. El primero es de contabilidad. De los US$27.000 millones importados en crudo y derivados hasta julio, US$4.600 millones son para compras realizadas por Petrobras a finales de 2012.

El otro factor se refiere a la demanda inesperada. Con la entrada en funcionamiento de algunas centrales termoeléctricas para evitar un apagón de energía en el país, el aumento de la demanda de petróleo y gas en la primera mitad del año aumentó.

Las importaciones de gas natural se incrementaron 44% en el primer semestre, mientras que las exportaciones de crudo y lubrificantes cayeron un 26%.