Sao Paulo. La necesidad de gobiernos y órganos reguladores del sistema financiero mundial de dar una respuesta a la crisis puede llevar a un endurecimiento regulatorio excesivo que culminará en el encarecimiento del crédito, advirtió este lunes la organización que representa a los bancos latinoamericanos.

"El recelo es que se tomen medidas más de cariz político que técnico, lo que puede encarecer el crédito, inhibir la innovación y la bancarización", dijo Ricardo Marino, presidente de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban).

Según el ejecutivo, los bancos latinoamericanos ya eran más disciplinados en la obediencia de las recomendaciones contenidas en el acuerdo de Basilea 2 y por eso no sufrieron como sus pares en Europa y Estados Unidos.

Así, pese a que considera inevitable la adopción de nuevas reglas prudenciales que tendrán alcance global a través de organismos como el G-20, Felaban argumenta que son innecesarias las medidas para impedir la ocurrencia de burbujas en la región, que no sufre de ese mal.

"Aún hay mucho espacio para que crezca el crédito aquí, está lejos de haber una burbuja", declaró Marino.

Según el banquero, miembro de la familia controladora del Banco Itaú Unibanco, las entidades financieras de la región ya se están anticipando en algunos temas que son blanco de discusiones internacionales.

Citó como ejemplo la propuesta del Banco Central de Brasil, divulgada la semana pasada, de una regla que obligue a los bancos comerciales a tener una política interna de remuneración de ejecutivos importantes o con parte del salario vinculado a ganancias con operaciones de riesgo.

"Esa nueva regulación es bienvenida y, de cierta forma, ya es adoptada en Brasil", afirmó.

Además de eso, consideró, el nivel medio de capitalización de los bancos de la región es de 16%, el doble de lo exigido por las reglas de Basilea 2 y bien por encima de lo observado por entidades financieras europeas y estadounidenses.

Esa visión fue reforzada este lunes por la agencia de calificación de riesgo Fitch al considerar en un informe que el perfil de los depósitos de los bancos latinoamericanos en general se mantuvo firme y que esas entidades tienen poca exposición a fondos extranjeros, estando de ese modo poco vulnerables a la posibilidad de grandes volúmenes de rescates.