Los bancos privados brasileños despidieron en el primer semestre del año a 5.000 empleados que no fueron sustituidos, según un estudio divulgado por el sindicato Confederación Nacional de Trabajadores del Ramo Financiero (Contraf).

El informe del organismo sindical alega que mientras que el sector financiero redujo su plantilla en 5.000 empleados en los seis primeros meses del año, la economía brasileña generó 826.168 nuevos empleos formales en el mismo período.

La Contraf agregó que los bancos privados mantuvieron en el semestre la práctica de rotar rápidamente a sus empleados con el objetivo de reducir costos, ya que los sustitutos son contratados con salarios menores.

Los datos fueron resultado de la décima octava edición del Estudio del Empleo Bancario, realizada a partir de datos del Ministerio de Trabajo.

"Incluso elevando sus ganancias y manteniendo la más alta rentabilidad del sistema financiero internacional, los bancos brasileños, principalmente los privados, siguen despidiendo trabajadores y usando la alta rotación para reducir los salarios de los trabajadores", afirmó el presidente de la Contraf, Carlos Cordeiro, citado en un comunicado del sindicato.

De acuerdo con la información sindical, los bancos brasileños, incluyendo los públicos, contrataron 20.230 nuevos empleados en el primer semestre del año, pero en el mismo período despidieron a 22.187, con lo que redujeron su nómina en 1.957 puestos.

Una parte de los despidos de los bancos privados fueron compensados por los 2.804 nuevos empleos generados en el semestre por la estatal Caixa Económica Federal, el segundo mayor banco público del país.

El también público Banco do Brasil, el mayor banco del país, mantuvo estable su plantilla.