Toronto, Canadá. La minera canadiense Barrick Gold, mayor productor de oro del mundo, dijo este jueves que en el segundo trimestre del año perdió US$8.600 millones debido en gran parte a US$5.100 millones de dotaciones en su proyecto de Pascua-Lama entre Argentina y Chile.

La empresa indicó que las dotaciones, que totalizaron US$8.700 millones durante el trimestre, son resultado de la "significante reducción en las previsiones de precios de metal a largo plazo".

Barrick Gold señaló que durante el segundo trimestre produjo 1,8 millones de onzas de oro y 134 millones de libras de cobre.

El presidente de Barrick Gold, Jamie Sokalsky, dijo que estaba "descontento con las dotaciones de Pascua-Lama y otros activos pero confiamos que esos activos, algunos con minas con vida útil de más de 25 años, generarán beneficios económicos más sustanciales con el tiempo".

A pesar de los resultados, Sokalsky señaló que estaba satisfecho con "el rendimiento operativo del segundo trimestre ".

"Estos resultados reflejan la elevada calidad de la cartera de valores de Barrick y nuestros esfuerzos, cada vez más efectivos, para controlar los costes" explicó.

Sokalsky justificó la decisión de reducir el dividendo a sus accionistas como "prudente".

"A la vista del actual panorama, también hemos tomado la decisión de reducir el dividendo trimestral para mejorar la liquidez".

"Reconocemos la importancia de dividendos para nuestros accionistas y es nuestro objetivo devolver más capital a los inversores en el futuro, pero en estos momentos, es el curso de acción prudente", explicó.

Barrick ha reducido el dividendo de 20 centavos por acción a 5 centavos lo que le ahorrará a la compañía unos US$600 millones al año.

Respecto a Pascua-Lama, Barrick dijo que a pesar de las dotaciones de este trimestre espera "que sea una de las mejores del mundo cuando esté en operación".

"Seguimos trabajando de forma estrecha con los gobiernos de ambos países (Argentina y Chile) para asegurar que Pascua-Lama está en el camino adecuado para producir valor para todos las partes interesadas", declaró.

El proyecto, con una inversión estimada de US$8.500 millones, ha estado salpicado por problemas legales en el lado chileno tras las denuncias de grupos indígenas y autoridades medioambientales.

Barrick dijo que tras la construcción del sistema de gestión de aguas espera reiniciar la construcción del proyecto en Chile para que el mineral extraído pueda estar disponible para procesar para mediados de 2016.

Por ello la compañía dijo que ha decidido "reprogramar la construcción de la planta de procesado y otras instalaciones en Argentina" para acomodarse al nuevo objetivo de producción.

La reprogramación permitirá reducir los gastos de capital entre 2013 y 2014 entre US$1.500 y US$1.800 millones.

Barrick dijo que proporcionará una actualización de los costes totales estimados de capital para el proyecto con los resultados del tercer trimestre.